Por: Jeison Mauricio Moreno R
“Después de escalar una montaña muy alta, descubrimos que hay muchas montañas por escalar”
Esta es una frase con la que un grande luchador como Nelson Mandela nos dio a todo el mundo. Una lucha tan justa como el de acabar con el apartheid, el que también denominan en Sudáfrica la rígida división racial entre la minoría blanca gobernante y la mayoría no blanca. Pero también fue como un empujón en la lucha contra la discriminación racial en el planeta.
Más de 300 años ha durado Sudáfrica con un gobierno donde solo eran de gente blanca, pero todo había cambiado con este gran líder que en 1994 ganó las elecciones presidenciales y de la cual dio un discurso que para nosotros fue histórico.
Eso me parece un gran ejemplo no solo para la raza negra sino para todo el mundo porque si las mujeres luchan por sus derechos, porque la comunidad negra no. Ellos tienen también un derecho y me parecería bien que si logró Mandela ese cometido, porque no puede Colombia tener su presidente de origen afrodecendiente.
Nos dio un golpe duro su condena de más de 25 años de prisión pasando gran parte de su vida por estar luchando en defensa de los derechos de la población negra. Durante esos años, se convirtió en el símbolo mundial de la resistencia al dominio blanco en Sudáfrica, triunfó su causa el 11 de febrero de 1990 con su regreso a la libertad.
Junto con De Klerk compartieron en 1993 el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos para establecer la democracia y la armonía racial en Sudáfrica.
Ese premio significó más que un galardón, un sacrificio muy grande porque ha sido un vencedor de la discriminación, a pesar de sus dificultades nos demostró que debemos trabajar más unidos para que exista la justicia y la paz en todos los rincones del mundo.
Lastimosamente el 5 de diciembre pasado emprendió su viaje a la eternidad a donde esta Dios tal vez para continuar sus enseñanzas de no violencia y no discriminación como no los ha enseñado aquí en la tierra.
Que tristeza que se haya ido para siempre, sin embargo nos deja un legado imborrable para las generaciones venideras y de la cual le vamos a decir mil gracias por todo. Esto se seguirá conservando porque queremos que en nuestra patria también se fortalezca mas la inclusión de afrodecendientes en la política, el deporte, la cultura y la sociedad.
Descanse en paz un líder como ninguno como lo fue y lo seguirá siendo: Nelson Mandela.
