
Se dice que uno de los mejores mecanismos para convencer un buen amor, propiciar encuentros de amigos, animar partidos de futbol, dar un toque a las noches de películas en casa o conmover eróticamente una cena romántica es a través de la comida. La combinación perfecta entre condimentos, especias y sabores relajan, animan y encantan a todos los invitados de su mesa.
La entrevista compartida el día de hoy refleja una de las más deliciosas pasiones que se pueda deleitar: el gusto por la comida y sobre todo por hacer de cada ingrediente un verdadero banquete.
Esta Abogada demuestra que las letras y los códigos se entienden mejor si se acompañan con un buen postre o un aperitivo casual que transformará el conflicto jurídico en breves soluciones. Una mujer creativa, madre amorosa y profesional independiente.
Hoy: Más que una Abogada… “entre ingredientes y salsas”
Su nombre es Mónica Julieta Cruz Ordiérez, pastusa de pura cepa, con una leve ascendencia española por parte de su abuelo paterno. Ella aceptó nuestra entrevista con una expresión de emoción y nerviosismo siendo complice de lo que aun no sabía que le íbamos a preguntar.
Abogada, egresada de la Universidad de Nariño y especialista en Derecho Constitucional de la Universidad Nacional de Colombia.
Profesionalmente se ha dedicado a la Academia dictando al principio hora cátedra, laborando medio tiempo y actualmente trabajando tiempo completo en la Universidad Mariana desempeñándose en el área de Coordinación Académica del pregrado de Derecho.
Su experiencia laboral se encuentra inmersa en las asesorías jurídicas de diferentes entes públicos y privados. Ha sido Jefe de la Oficina de Control Fiscal de la Contraloría Municipal, abogada en asuntos conciliables y ponente de algunos proyectos investigativos.
“Desde que naciste me siento flamante
Como si me hubieras prendido…
Mi cuerpo desinhibido de vanidad eximido
Mi cuerpo valiente parió a su pariente”
El encuentro inicia con las suaves palabras de la cantante Andrea Echeverri. Notas musicales de puro entusiasmo que ella dedica a su hija, su amada, su pequeña, como dice en su melodía definida como su “A M O R C I T O”.
La presente entrevista está dedicada como un símbolo de elogio y reflexión para todas las madres guerreras, polifacéticas y sobre todo profesionales en Derecho, que de la teoría de los libros y criterios auxiliares han creado un verdadero vinculo con sus hijos reflejando el amor a la familia, a la persona y a todo lo que compromete el apego emocional por lo que ellas aman.
La canción misma se asume como la introducción de lo que ella asegura es su mejor oficio: ser mamá de Juan Manuel, el hombre que hace 16 años la enamoró como quien se ilusiona a primera vista.
Página10. La vida se compone de desafíos y grandes retos. ¿Cuál cree usted que ha sido la máxima expresión de su valentía?
Mónica. Me encontraba aún en el colegio, tenía 15 años y descubrí que ad portas de mi adolescencia iba a ser mamá. El reto mismo que la vida me mostró, sentir que mi cuerpo cambiaría y que las metas previstas por toda chica de mi edad iban a dar un enorme salto.
Esta etapa nostálgica, confusa y difícil de mi vida debí asumirla con entereza y amor por mi hijo que en ese preciso instante se estaba formando en mi delicado vientre.
Con valentía y fuerza asumí que las fiestas, salidas, paseos escolares se postergarían y en su defecto debía aprender a cambiar pañales, cargar a mi bebe, alimentarlo, estar pendiente de él y lo más importante debía superarme física, intelectual y espiritualmente para darle a mi Juan Manuel todos los beneficios y mecanismos posibles para que se sintiera orgulloso de mi.
A mi hijo le debo todos mis mayores éxitos ya que él fue el motor que hizo que mi corazón y mis actitudes de superación se pudiesen materializar. El hizo que mi vida avanzara…
Es muy difícil ser madre aun más cuando eres tan joven. Mientras mis amigas tenían novios, salían de compras, yo debía esforzarme por terminar tan pronto como pudiera mis estudios para cuidar al nuevo ser que mi cuerpo transformaba día a día.
Mientras continuaba la canción de Echeverri ..“Tú circulaste por mí… hiciste un camino divino…. abriste un túnel… destapaste mi destino” Mónica, con brillo nostálgico en sus ojos nos comunicaba con una profundidad absoluta, esa que solo las madres contagian lo que ella constituye fue la grandeza de su destino… dar vida y sentirla como propia.
Página10. Y… ¿Cómo asumió los nuevos retos académicos en su condición madre?
Mónica. En ese entonces era estudiante del Colegio Filipense, debí retirarme e ingresar en el Colegio Estudiar. De por si era algo triste ya que según lo presupuestado lo ideal era graduarme con todas mis amigas. En fin, ahora la realidad era ser compañera de otras chicas que al igual que mi estaba embarazadas, de personas que trabajaban, gente laboriosa que veían en el estudio la mejor alternativa para salir adelante.
En aquel momento me considero como una adolescente desorientada, era una chica revoltosa que hacia conciertos en el colegio, que armaba parches inesperados (risas) pero ante todo muy inteligente. Por fortuna tuve un excelente ICFES, anoto como lo más bello de esta experiencia, es que al día siguiente de presentar esta prueba de estado tuve a mi bebe.
Debido a mi alto puntaje académico, mi familia me recomendó estudiar Derecho y lo que menos quería era hacer eso (risas). Mis principales opciones era Economía y Comunicación Social. Sin embargo esta hermosa carrera me cautivó y es lo que hoy por hoy se considera en mi vida como una profesión bendecida y transformadora.
A los 24 años obtuve mi titulo de Abogada.
Página 10 Hablando de pasiones y diferencias ¿Cuál cree usted que es su gran virtud cautivadora?
Mónica. Desde muy pequeña me ha encantado la cocina, el arte mismo que se puede desprender de cada sensación en el olor de la comida, el tacto al prepararla y el sabor al degustarla. En mis clases con los alumnos soy toda una profesional, pero en mi cocina y bajo la mirada acolita de mi esposo me considero una mujer apasionada por el gourmet, las salsas, los truquicos de toda comida y el acompañamiento de un buen postre.
A mi mano me acompañan los gorros, delantales, guantes y las recetas que no deben faltar nunca en mi casa. Toda mi familia se ha beneficiado de esta loca virtud, en especial mi amado esposo.
Página 10. ¿Cómo se puede cultivar este bonito pasatiempo?
Mónica. Siempre permanezco actualizada en platos y aderezos. Actualmente me encuentro haciendo un curso de comida internacional, donde he aprendido a realizar platillos mexicanos, italianos, mediterráneos y árabes.
Me salen muy bien las paellas, los burritos, las enchiladas, el mejor postre hasta ahora es uno peruano llamado “leche asada”.
Página10. ¿Usted cree en el viejo adagio que señala que al hombre se lo conquista por el estomago?
Mónica. Definitivamente si (risas).
La comida al igual que el arte es una manifestación de amor. Las recetas señalan la pauta a seguir en el plato pero el estado de ánimo, la actitud misma al momento de preparar los alimentos se reflejan en cuan apetitoso es el banquete que se le pretende servir a la persona que se ama.
Página10. ¿Qué truquitos culinarios le daría usted a todos los lectores?
Mónica. Creo que lo principal es tener el entusiasmo por aprender y experimentar nuevos matices y sabores en cada alimento. Es muy práctico combinar en las carnes la salsa de soya, tomates frescos y unos cuantos dientes de ajo, dejando mezclar y suavizar estos ingredientes unas cuantas horas de anticipación antes de saltear o preparar el alimento.
Ingredientes, salsas, academia y orgullo por su hijo.. Más que una abogada…
