El nariñense Guillermo Campo Alberto Moreno Obando, conocido cariñosamente como “El Maestro Tijeras”, un apodo otorgado por el personaje pintoresco local ‘Pedro Bombo’, nace en la ciudad de Pasto el 10 de mayo de 1928. Desde sus inicios en la sastrería, a sus 18 años, Guillermo ha desbordado habilidad y dedicación en una profesión que ama con certeza y que lo ha llevado a diseñar y confeccionar prendas únicas con manos experimentadas. A sus 96 años, don Guillermo continúa ejerciendo su profesión con la misma pasión y misticismo que al inicio de su carrera.

Un camino directo a la profesionalización de la sastrería
Este perseverante sastre realizó sus estudios básicos en el colegio San Juan Bosco de Pasto, a los 18 años decidió viajar a Quito (Ecuador) para inscribirse a la escuela de Maestros Sastres, donde obtuvo el título de Maestro Sastre y Cortador, bajo la tutela de los mejores. En su regresó a la capital nariñense y con un nuevo logro en sus manos, comenzó a trabajar para su hermana, Blanca Moreno de Narváez. Sin embargo, su destino cambió cuando, a los 27 años, ganó una apuesta en carreras de caballos llamada “El 5 y 6”: la suerte lo acompañó, ganó y con el dinero obtenido, junto a su primera esposa, Teresa Valladares de Moreno, abre su propio negocio en el año 1956, llamado ‘La Moda Inglesa’.
Su arduo trabajo, entrega y profesionalismo, consigue posicionar el negocio de la Sastrería, a un alto nivel. Para ese momento, ‘La Moda Inglesa’ se ubicaba en la esquina de la calle 18 con carrera 23, conocida como ‘La esquina del movimiento’, donde prosperó rápidamente gracias a la calidad de materiales que utilizaba en sus confecciones: paño inglés importado de la tienda ‘El Corte Inglés’.
Su trabajo como sastre inicia su reconocimiento, su reputación crece y su sastrería comienza a vestir destacadas personalidades de la región, incluyendo al famoso abogado Ñato Ureña. Así, prominentes profesionales y personas de gran prestigio de toda la región empiezan a desfilar para ser vestidos por don Guillermo Moreno, quien en esos años cobraba $200 por cada vestido completo, una suma significativa para la época.
En el seno de su hogar, siempre fue admirado por ser un excelente padre y esposo, apasionado por su profesión. Hoy, a sus 96 años, sigue ejerciendo con entrega y misticismo, convirtiendo el paño en la prenda más elegante para vestir. Su éxito se basa en su atención al detalle, desde la elección de los mejores materiales hasta el cuidado en cada costura, para garantizar que su trabajo tenga su marca, estilo, elegancia y buen corte que lo identifica.

‘La Moda Inglesa’: 68 Años de persistencia y apasionada devoción
Actualmente, la base principal de su emprendimiento, ‘La Moda Inglesa’, se encuentra ubicado en la calle 20 con carrera 23 (frente a la Casa Metler, en la ciudad de Pasto), donde continúa recibiendo a sus clientes con la amabilidad y sabiduría que lo caracterizan.
Don Guillermo mantiene una excelente condición física y mental, cada mañana camina desde su casa hasta la sastrería, regresando en bus por la tarde, siempre reflexionando sobre la vida y escuchando boleros antiguos. Su humildad y responsabilidad, heredadas de sus padres, han sido fundamentales en su éxito y en la crianza de sus ocho hijos, quienes ahora continúan con el legado familiar, creando prendas con diseños modernos y los mejores paños posibles.
La sastrería de Don Guillermo, la primera registrada en la Cámara de Comercio de Pasto, sigue vigente hoy en día, sus prendas han cruzado fronteras y son altamente valoradas en el extranjero. “El Maestro Tijeras” es un referente constituido de cómo el trabajo con calidad, entrega y honestidad es reconocido y vale la pena. Su historia es un testimonio inspirador para la comunidad de Pasto y para todos aquellos que creen en la dedicación y el esfuerzo como camino hacia el éxito.
Al acercarse a su siglo de vida, Guillermo sigue siendo un ejemplo de vitalidad y dedicación. A sus casi cien años, mantiene un trabajo impecable, demostrando que la edad no es un impedimento para seguir activo y comprometido con su trabajo. La historia del sastre más reconocido de Pasto inspira a valorar la vida y a mantenerse fieles a las pasiones jóvenes.

