Hace más de 25 años Celimo Benavides creó en el municipio de Guaitarilla los dulces de arroz y de maíz inflado. Después de cinco años, la empresa que se llamaba Productos Deysi, nombre puesto por una integrante de la familia; se trasladó a Pasto donde comenzó a comercializarse en colegios y veredas.
Debido a su gran acogida en el mercado, rápidamente conquistó tiendas y supermercados logrando así llegar a los municipios de Yacuanquer, Túquerres, Cumbal e Ipiales, este último considerado como su fortín.
Después de un tiempo, Martina Benavides hija de Celimo, tomó las riendas de la empresa y le dio otro rumbo. Bajo su dirección, les da trabajo a otras seis mujeres cabeza de familia y posiciona el producto en otros municipios.
Así mismo, hace dos años su hija Diana Melo entra al negoció y ayuda a posicionar la marca estableciéndole una nueva imagen y nombre ‘Crispy colors’. Sumado a ello le consigue el Registro Invima y un código de barras, abriéndole a la empresa las puertas a nuevos mercados.
Melo señala que ahora la misión es seguir creciendo, crear otros productos de granos inflados y conquistar el mercado en otros municipios de Nariño, así como en Popayán y el vecino país de Ecuador.
“Este producto a muchos les trae a la memoria su infancia, las épocas del colegio y muchos más recuerdos y por eso lo hace tan especial. Crispy colors está lleno de color y memorias de todos los nariñenses”, señaló Melo.
Cabe resaltar que este emprendimiento fue beneficiario del proyecto Reactivación económica y fortalecimiento organizativo con mujeres rurales y urbanas de Pasto liderado por la Alcaldía de Pasto con el apoyo de ONU Mujeres e implementado por la Corporación ASI.
Instagram: crispycolors8
