Por Édgar Bastidas Urresty
El mundo literario, celebra este año los 100 años de la publicación de la novela Ulises, del escritor irlandés James Joyce (Dublín, 1882, Zúrich 1941), publicada en París, el 2 de febrero por Sylvia Beach, dueña de la librería Shakespeare Company,
12, rue de l’Odeón, situada en el mismo sector del teatro del mismo nombre en el centro de París. Ulises, había sido prohibida en Estados Unidos por un juicio que la consideró obscena.
Sylvia, librera y editora estadounidense, había abierto la librería en 1919 como un lugar de confluencia de los escritores norteamericanos exiliados en París, que habían huido de la censura: Hemingway, F. Scott Fitzgerald, Ezra Pound, Henry Miller, grupo al que Gertrude Stein llamó “la generación perdida”, ciudad donde encontró un ambiente libre para la creación literaria.
Sobre la visita de Joyce a la librería, hay varias fotos, donde aparecen Sylvia Beach, y el escritor irlandés, alto, elegantemente vestido con sombrero, corbatín y gafas. En otra foto están de pie, fuera de la librería, él con sombrero, una mano en el bolsillo izquierdo del pantalón, en la otra porta un bastón. Sylvia, una mujer joven, rubia, con una falda larga, posa la mirada en Joyce.
Joyce había escrito su novela de 833 páginas durante su permanencia en Trieste, Zurich, Paris, entre 1914 y 1921, cuando cumplió cuarenta años, una vida itinerante en compañía de Nora Barnacle, su esposa y madre de sus dos hijos.
Ulises, cuenta la vida, las tribulaciones de Leopoldo Bloom en un solo día en Dublín, el 16 de junio de 1904, que le permite pensar en Molly Bloom, su esposa, y encontrarse con varios personajes. El título de la novela está relacionado con La Odisea de Homero, hay entre los libros un cierto paralelismo, Leopoldo Bloom es Odiseo, Molly Bloom, Penélope.
Joyce introduce el monólogo interior, o el fluir de la conciencia, como nueva forma narrativa, sin seguir el orden del tiempo verbal, por lo que cada capítulo tiene una estructura diferente. El último capítulo lo protagoniza Molly, en la narración no hay puntos de puntuación en la historia.
Joyce tardó siete años en escribir Ulises, que revolucionaría la forma de escribir novelas, por las nuevas técnicas narrativas.

