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Trazos del antiguo Barbacoas

(Una aproximación al libro Trazos del antiguo Barbacoas, de Ignacio Coral QUINTERO) Pablo Emilio Obando Acosta Termino de leer el libro de historia, crónicas y relatos del académico y jurista Ignacio Coral Quintero. No puedo afirmar sino que cada letra y página me llevaron a recorrer uno de los s…

Pablo Emilio Obando Acosta·3 de mayo de 2026·5 minutos de lectura
Trazos del antiguo Barbacoas
(Una aproximación al libro Trazos del antiguo Barbacoas, de Ignacio Coral QUINTERO)
Pablo Emilio Obando Acosta
Termino de leer el libro de historia, crónicas y relatos del académico y jurista Ignacio Coral Quintero. No puedo afirmar sino que cada letra y página me llevaron a recorrer uno de los sitios más míticos, emblemáticos y misteriosos de nuestro Nariño. Y es que en tiempos donde la velocidad de la modernidad amenaza con borrar las huellas de los pueblos y diluir la memoria colectiva de las regiones, es grato ver la aparición de obras que se convierten en verdaderos actos de resistencia cultural. Ese es el caso de Trazos del antiguo Barbacoas, del escritor nariñense Ignacio Coral Quintero, una publicación entrañable y profundamente humana que rescata, desde la evocación literaria y la sensibilidad memorialista, la vida cotidiana de uno de los pueblos más emblemáticos del litoral pacífico colombiano: Barbacoas.
Publicado en la ciudad de Santiago de Cali en diciembre de 2025, el libro —de 222 páginas— constituye mucho más que una narración nostálgica sobre el pasado. Se trata de una recuperación afectiva del alma de Barbacoas, de sus personajes, de sus calles, de sus rumores, del canto de su río, de las conversaciones domésticas y de las pequeñas escenas que construyen la identidad profunda de un pueblo.
Nacido en abril de 1940 en Barbacoas, Ignacio Coral Quintero pertenece a esa generación de intelectuales nariñenses que entendieron la cultura como una forma de compromiso social y de dignificación humana. Bachiller del Colegio Javeriano de Pasto, abogado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Nariño, fue decano y profesor titular de la misma institución. Ejerció como juez municipal y del circuito en Barbacoas y Tumaco, además de desempeñarse durante diez años como concejal de Pasto. Su trayectoria política e intelectual también lo llevó a integrar el Comité Central del Partido Comunista Colombiano, siempre desde una visión crítica y comprometida con las causas populares.
A ello se suma su permanente actividad literaria y académica. Ha sido director y corrector de estilo del Taller de Poesía El Palabreo de la Universidad Santiago de Cali y autor de importantes publicaciones como Lucha de masas y reforma municipal, El indio de Cuatis en la Fiscalía Popular, La Alcaldía de Navarro y otros temas, Te cuento un cuento, papá y Elementos constitucionales y de teoría del Estado, entre otros ensayos, poemarios y trabajos de reflexión social y política.
Sin embargo, en Trazos del antiguo Barbacoas aparece quizá el Ignacio Coral más íntimo, más sensible y más cercano al niño que escuchaba relatos familiares junto a la máquina de coser Singer de su madre. Desde allí, desde esos primeros recuerdos que lo acompañan prácticamente desde los dos o tres años de edad, el autor construye un universo narrativo lleno de imágenes, voces y emociones que permiten reconstruir la atmósfera de una Barbacoas que vivió, especialmente entre finales del siglo XIX y mediados del siglo XX, un notable auge económico derivado de la explotación aurífera.
El libro no pretende ser una investigación histórica de carácter científico. El propio autor lo advierte con honestidad intelectual en su introducción. Su propósito es otro: rescatar la memoria emocional de un pueblo. Y precisamente allí radica una de sus mayores virtudes. Coral Quintero comprende que la literatura también puede convertirse en archivo, en testimonio y en patrimonio cultural.
“Un pueblo muere cuando se deja de recordarlo”, afirma el autor en una de las frases que mejor sintetizan el espíritu de la obra. Esa premisa atraviesa cada una de las páginas del libro. Los personajes, los barberos, las cocinas, las tertulias, las embarcaciones, los relatos populares, las costumbres, las anécdotas familiares y las vivencias cotidianas aparecen narrados con una prosa cálida, sencilla y profundamente evocadora.
El lector encuentra allí no solamente historias, sino también una cartografía sentimental del Pacífico nariñense. Hay en estas páginas una voluntad clara de preservar aquello que el tiempo amenaza con desaparecer. Incluso el hecho de modificar los nombres de muchos de los protagonistas —para evitar eventuales incomodidades entre sus descendientes— confirma que las narraciones se sostienen sobre experiencias reales, recuerdos auténticos y voces escuchadas a lo largo de muchos años.
Las fuentes del libro son diversas: vivencias personales, relatos familiares, memoria oral y lecturas que el autor fue acumulando durante décadas. Todo ello da como resultado un texto de lectura amable y profundamente humana, donde la nostalgia nunca cae en el sentimentalismo fácil, sino que se transforma en un ejercicio consciente de reivindicación cultural.
Leer Trazos del antiguo Barbacoas es asomarse a una época donde los pueblos conservaban todavía el ritmo pausado de las conversaciones interminables y donde la memoria colectiva se transmitía alrededor de las casas, los patios y los ríos. Pero también es reconocer el valor de quienes, como Ignacio Coral Quintero, han dedicado buena parte de su vida a pensar, escribir y defender la identidad cultural de sus territorios.
En una sociedad que muchas veces olvida a sus intelectuales regionales, esta obra merece ser leída, difundida y valorada como un importante aporte a la memoria histórica y literaria de Nariño y del Pacífico colombiano.
Desde estas líneas, un cordial y fraterno saludo para nuestro apreciado amigo Ignacio Coral Quintero, junto con el reconocimiento y agradecimiento por la publicación y generoso envío de su libro Trazos del antiguo Barbacoas, obra que, sin duda, permanecerá como un valioso testimonio de identidad, memoria y amor por la tierra natal.
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