Tres minas antipersonales fueron abandonadas cerca de la Institución Educativa Agropecuaria El Ejido, en el municipio de Policarpa (Nariño), lo que puso en peligro la vida de más de 200 estudiantes, docentes y habitantes de la zona. Gracias a la alerta de la comunidad, el Ejército Nacional destruyó los artefactos explosivos que habían sido escondidos en un chaleco, a pocos metros de la escuela.
El Ejército Nacional dijo que integrantes del Frente Franco Benavides del Estado Mayor Central (EMC), disidencia de las FARC, podrían haber sido los responsables de haber abandonado las minas, resaltando el peligro que representan para las comunidades rurales, en especial los niños y adolescentes, principales víctimas de la violencia. También subrayó que el uso de minas antipersonales constituye un delito de lesa humanidad según la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
A pesar de los esfuerzos de paz, el conflicto armado en Colombia sigue afectando a regiones como Nariño: zonas rurales continúan bajo la amenaza de grupos armados ilegales, quienes recurren a tácticas violentas como el uso de minas antipersonales, ataques a infraestructuras y el reclutamiento forzado. El Consejo Noruego de Refugiados (NRC) afirmó que más de 7.237 estudiantes y 403 docentes fueron afectados por el conflicto en el primer semestre de este año.
Lo ocurrido evidencia el continuo peligro que enfrenta la población en regiones afectadas por el conflicto, donde los esfuerzos de reconciliación aún no han logrado garantizar la seguridad de miles de colombianos que siguen expuestos a la violencia.

