Tumaco fue el escenario del emotivo encuentro del Comité Directivo del proyecto ‘Raíces, Mujeres Sembradoras del Cambio’, integrado por representantes de ONU Mujeres, el Gobierno Coreano, el Gobierno Colombiano y UNFPA. Durante dos días, visitaron el territorio para conocer de cerca cómo esta iniciativa está transformando la vida de las mujeres rurales.
El recorrido incluyó espacios de diálogo con mujeres que impulsan agronegocios de cacao, café, limón, piangua, tilapia y bananito, reflejo del potencial productivo de la región. También se llevaron a cabo encuentros con actores del sector público y privado que, desde sus ámbitos, trabajan por un desarrollo inclusivo y sostenible para el el departamento de Nariño.
Las mujeres rurales producen el 50% de los alimentos en el mundo y son las más vulnerables a la pobreza: no tienen títulos de propiedad sobre las tierras que cultivan, sus salarios son hasta 30% menores que los hombres y tienen un limitado acceso a créditos y mercados (DANE). Es por esto que la iniciativa Raíces se implementa en los departamentos de Nariño, Cauca y Valle del Cauca buscando mejorar la calidad de vida de 835 mujeres rurales, a través de su autonomía y empoderamiento económico, fortaleciendo significativamente sus capacidades productivas, técnicas y organizativas.
Durante la misión del Comité Directivo a Nariño, tuvieron la oportunidad de dialogar con las mujeres representantes de las organizaciones: Chocopimienta, Agrochilvicito, Nuevos Horizontes, Raíces del Manglar, Asoconcha, Asopezconcha, Afromuvaras, Aslicasa, Campo Bello, quienes lideran las iniciativas productivas de cacao, bananito, café, piangua, limón Tahití y tilapia, respectivamente.
“Reconocemos y agradecemos el apoyo de la Agencia de Cooperación de Corea – KOICA, que financia esta iniciativa y con quien trabajamos conjuntamente en poner como prioridad los derechos de las mujeres rurales. El proyecto Raíces ha promovido el fortalecimiento de sus procesos agroindustriales y agroecológicos, los cuales han permitido mejorar la generación de ingresos, entendiendo que el desarrollo rural sin lugar a duda es una necesidad para el desarrollo de la región, el departamento y el país”, así lo mencionó Maria Ines Salamanca, Representante Adjunta de ONU Mujeres Colombia.
En este espacio, las/os participantes pudieron reconocer los avances logrados en la implementación de la iniciativa, especialmente en el fortalecimiento de sus capacidades. Destacaron los conocimientos adquiridos en procesos de comercialización, las mejoras en las prácticas de producción, así como la dotación en maquinaria y los centros de acopio y transformación. Estos progresos les permitirán a las mujeres ampliar sus oportunidades en el mercado y avanzar hacia una mayor sostenibilidad con enfoque de género.
“Fueron dos días de visita profundamente emocionantes. Me sentí verdaderamente privilegiada de poder estar en Tumaco y presenciar de cerca los cambios transformadores en la vida de las mujeres rurales. Ellas no solo están mejorando sus propias condiciones de vida, sino que también se han convertido en actoras del desarrollo, del cambio positivo en sus comunidades y de todo su entorno.” — Así lo manifestó, Eunchong Kim, Subdirectora de KOICA.
Asimismo Ingrid Ampudia, Representante de Chocopimienta, organización que se dedica a la producción, transformación y comercialización de cacao y productos derivados de chocolate, mencionó: “Agradecemos mucho al proyecto Raíces, por todo el esfuerzo que han hecho para apoyarnos, tenemos mayores herramientas como mujeres agricultoras y campesinas, nuestro agronegocio hoy cuenta con empaque, con negocios a mediano y largo plazo, mediante los espacios de comercialización locales y nacionales en los que hemos participado, pero sobre todo la autonomía económica de más de 50 mujeres quienes hacemos parte de Chocopimienta”.
Durante la visita a Tumaco, también se realizó un espacio de interlocución con autoridades locales, departamentales, así como con el sector privado, estos aliados estratégicos han sido fundamentales en el camino del proyecto, con quienes se han construido puentes a través de estrategias conjuntas y acuerdos de voluntades. Todo esto con un objetivo claro: fortalecer y unir esfuerzos para impulsar el empoderamiento económico de las mujeres rurales, y asegurar que sus voces sean protagonistas en los espacios donde se toman las decisiones que las afectan.
“Para nosotras, estas alianzas con organismos de cooperación internacional son fundamentales, ya que contribuyen a sembrar la paz en los territorios. Por eso, reiteramos nuestro compromiso de seguir sumando esfuerzos y trabajando de manera articulada por el empoderamiento económico de las mujeres rurales en las regiones”, enfatizó Angela María Carrasco Álzate, Directora de autonomía económica de las mujeres Viceministerio de las Mujeres.
La visita a Tumaco fue una oportunidad clave para evidenciar el progreso en la Casa para la Dignidad de las Mujeres y su papel en el cambio de normas sociales que perpetúan la violencia de género. “Para UNFPA es fundamental crear entornos habilitantes para las mujeres y jóvenes, como espacios seguros que permitan prevenir y eliminar la violencia de género, hemos dotado un centro TIC para que las mujeres puedan acceder a la tecnología y desde ahí se impulse su autonomía económica”; así lo mencionó Martha Lucía Rubio, Representante Adjunta del UNFPA en Colombia.
El comité del proyecto Raíces finalizó con avances clave y acuerdos estratégicos que fortalecen el liderazgo de las mujeres rurales en Nariño. Se reafirmó el trabajo conjunto entre sector público y privado, impulsando acciones concretas para transformar sus realidades y garantizar su participación activa en el desarrollo territorial.
Silena Dajome, Secretaria de las Mujeres de Tumaco, mencionó en el espacio: “Resaltamos la importancia que tiene para nuestro territorio el proyecto Raíces, trabajamos de la mano para brindar herramientas a las mujeres rurales que han vivido las secuelas del conflicto armado. Ellas han decidido liderar procesos que les permitan mejorar su calidad de vida.”

