En el marco de la conmemoración del Día Nacional de la Memoria y la Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado, la ciudad de Pasto será escenario de un espacio dedicado a la reflexión, la dignificación y el reconocimiento de quienes han sufrido los impactos de la guerra en Colombia.
El próximo 10 de abril de 2026, en el foyer del Teatro Imperial, se inaugurará la exposición “Miradas del conflicto: memoria, dignidad y resistencia”, una iniciativa que busca visibilizar las historias de personas y territorios marcados por el conflicto armado, a través de relatos, memorias y expresiones artísticas.
La actividad es promovida por el Programa de Atención a Víctimas de la Alcaldía de Pasto, con el respaldo de entidades e instituciones que trabajan en la defensa de los derechos de las víctimas, la construcción de memoria histórica y la promoción de la paz en los territorios.
De acuerdo con la invitación oficial, esta exposición ha sido concebida como un espacio para honrar las voces de las víctimas, reconocer su dignidad y abrir una conversación colectiva sobre la memoria, la resistencia y la reconstrucción del tejido social.
La programación del evento contempla, a las 3:00 de la tarde, el conversatorio “Nariño, territorio solidario y resiliente”, también en el foyer del Teatro Imperial. Más tarde, a las 5:00 de la tarde, se realizará la apertura de la exposición. En la invitación dirigida a medios de comunicación, el Programa de Atención a Víctimas señala además que la inauguración tendrá lugar a las 6:00 de la tarde, por lo que se espera confirmación oficial del horario definitivo de instalación o acto protocolario.
La muestra se desarrollará en el Teatro Imperial, ubicado en la carrera 26 #14-37, y se proyecta como un escenario para el encuentro ciudadano alrededor de la memoria, en una región como Nariño, que ha vivido de cerca las consecuencias de la violencia, el desplazamiento y la resistencia de las comunidades.
La exposición no solo propone mirar el pasado, sino también reconocer la capacidad de las víctimas y los territorios para levantarse, resistir y seguir construyendo paz. En tiempos en los que Colombia sigue debatiéndose entre la memoria y el olvido, este tipo de iniciativas cobran un valor especial en ciudades como Pasto, donde la historia del conflicto también ha dejado huellas profundas.

