Los maestros plásticos BORIS ARTEAGA y HERNÁN CÓRDOBA junto a un brillante equipo de trabajo diseñaron, pintaron y plasmaron en el escenario de la CONCHA ACÚSTICA AGUSTÍN AGUALONGO un espectacular mural que trasciende el mismo sentido estético de la creación.
Un mural que sobrepasa lo hasta ahora realizado en nuestra ciudad y que debe constituirse en un patrimonio artístico y cultural protegido y valorado por los gobernantes de turno.
Un trabajo excepcional que posiciona a los maestros como unos verdadero creadores pictóricos, artísticos y culturales.
Interpretando el sentir de nuestra gente diseñan y pintan una verdadera alegoría de todo cuanto somos, sentimos y anhelamos. Un Sol de los Pastos que adorna una cúpula orientada al Galeras y que mira con su majestuoso color el transcurrir de los días en esta ciudad sureña. La danza de los pueblos, el volar de las aves y la presencia sempiterna de nuestros ancestros en un abrazo perpetuo y permanente a su memoria y tradiciones.
Y digo que debe ser obligación de nuestros gobernantes preservar este tipo de obras por cuanto y como es natural, ya presenta el natural deterioro que el tiempo, el clima y la intemperie puede generar en este tipo de realizaciones.
Es una verdadera obligación y un sagrado deber destinar los recursos necesarios y oportunos con el fin de rescatar una obra de tal magnitud y calidad.
Los maestros Boris Arteaga y Hernán Córdoba se constituyen en unos verdaderos paladines del color y el sentir de los pueblos en sus expresiones pictóricas. Consagrados artistas que llevan en su prodigioso arte la memoria viva de los pueblos, mensajeros del color que plasman ese sentir conservado en la memoria de los pueblos.
No me queda duda alguna que son unos verdaderos embajadores de Nariño ante los diferentes escenarios culturales del mundo. Con su mural en la CONCHA ACÚSTICA AGUSTÍN AGUALONGO nos invitan a recrearnos en nuestros únicos y maravillosos paisajes, a preservar nuestra geografía vestida de armonía y colorido mientras el viento, el sol y la luna se dibuja en una cúpula de cielo y bronce.
Felicitaciones y todo nuestro reconocimiento a su trabajo que procura fortalecernos como cultura, preservar nuestra memoria y proyectarnos hacia un nuevo mundo hecho de color, sentir y amor por nuestra tierra.

