La primera parte de la entrevista con María José Erazo, administradora de empresas y gerente de la Clínica Fátima, nos ofrece una visión única de la historia y el presente de esta institución de salud que lleva más de 70 años de servicio.
La entrevista comienza con la emocionante noticia de la construcción de la nueva clínica en el parqueadero, un proyecto de 29 mil millones de pesos que representa un hito significativo para la ciudad y el departamento. María José Erazo comparte detalles este proyecto que albergará toda la parte asistencial y marca un nuevo capítulo en la historia de la clínica.
La conversación se adentra en la historia de la Clínica Fátima, que inició en una casa vieja con la colaboración de varios especialistas y comerciantes de Pasto. A lo largo de los años, la clínica ha evolucionado y se ha enfrentado a desafíos, como la transición de sociedad limitada a sociedad anónima y la distribución de acciones a los trabajadores durante la implementación de la ley 100.
La diversidad de socios, que incluye a médicos, trabajadores y extrabajadores, se destaca como un aspecto único de la Clínica Fátima. Aunque la gestión con tantos socios puede ser compleja, María José Erazo subraya la buena relación y la participación activa de los extrabajadores, quienes, a pesar de no ser mayoritarios en acciones, contribuyen significativamente al desarrollo de la clínica.
En la entrevista María José, menciona su experiencia gerencial, la complejidad del sistema de salud colombiano y la inversión en la construcción de nuevas instalaciones. Al abordar su experiencia de liderazgo durante la pandemia, María José Erazo comparte un valioso aprendizaje: la importancia de unir a la clínica en tiempos difíciles. La colaboración entre el personal administrativo y asistencial se volvió esencial durante la pandemia, destacando la generosidad de la clínica al habilitar habitaciones adicionales para pacientes con COVID-19. Este acto solidario resultó en altos índices de recuperación y el reconocimiento de la comunidad por la labor de la Clínica Fátima.
María José Erazo comparte que su enfoque gerencial se ha desarrollado principalmente a través de la experiencia y la práctica. Su historia laboral, comenzando desde temprana edad en la patología con su padre, quien fue gerente del seguro social, le proporcionó una comprensión única del sistema de salud colombiano y sus cambios a lo largo del tiempo. Con la implementación de la ley 100, María José Erazo destaca la importancia de adaptarse a nuevas realidades y entender cómo funciona el sistema de salud en constante evolución.
La charla da un giro hacia el ambiente de trabajo y la dedicación de los empresarios y personal de la clínica. María José Erazo destaca la ardua labor de los empresarios y cómo, en la empresa privada y especialmente en el campo de la salud, el compromiso es constante. La atención a emergencias, la disponibilidad las 24 horas y el compromiso con los pacientes son elementos clave que definen la dinámica de trabajo en la Clínica Fátima.
Con 340 empleados, 40 especialistas y un 70% de personal asistencial, la Clínica Fátima despliega su impacto en la salud de la comunidad. Además, el compromiso de la clínica se refleja en la atención de pacientes de 24 municipios a través de un convenio con Emssanar, una responsabilidad que María José Erazo asume con orgullo.
La entrevista destaca no solo los logros y desafíos de la Clínica Fátima sino también la visión de María José Erazo como líder que tomó las riendas durante un momento crucial y demostró su amor y compromiso con esta institución de salud que ha sido un pilar para la comunidad durante 70 años.
La entrevista se sumerge en la discusión sobre el sistema de salud y la necesidad de reformas. María José Erazo aborda la complejidad del régimen subsidiado en Nariño, donde la población atendida es en su mayoría subsidiada en lugar de contributiva. Subraya la importancia de abordar problemas fundamentales como la infraestructura y el acceso al agua antes de implementar medidas de promoción y prevención en salud.
Se toca el tema de la privatización y estatizaciónen la salud, y María José Erazo destaca la dificultad de encontrar un equilibrio. Aunque reconoce la necesidad de reformas, considera que la salud no debería tratarse simplemente como un negocio rentable, sino como un servicio esencial para la comunidad.
El enfoque se dirige a los servicios especializados que ofrece la clínica en la actualidad. Se resalta la fortaleza en la atención materno-infantil, con 15 años de experiencia en obstetricia y la participación de generaciones que han nacido en la clínica. Se destaca la calidad de los cirujanos y la realización de cirugías de laparoscopia que permiten una recuperación más rápida para los pacientes.
La diversidad de especialistas en la Clínica Fátima se muestra con orgullo. Desde urólogos hasta internistas, cirujanos, pediatras y nefrólogos, la clínica ofrece una amplia gama de servicios. Se destaca la inclusión de servicios de otología para implantes cocleares, un avance que ha cambiado vidas, especialmente en niños con discapacidades auditivas.
Con un nivel de atención 2, la Clínica Fátima proporciona servicios esenciales como UCI para adultos y neonatos, TAC y nefrología, destacando la calidad y accesibilidad de sus servicios.
La entrevista continua con una emotiva declaración de María José sobre su creencia en Nariño. Describe esta tierra como una tierra de oportunidades, donde los verdes son de todos los colores. Hace hincapié en la importancia de demostrar el amor hacia la gente y hacia la tierra mediante el trabajo. Esta conexión personal y emocional con la región resalta su devoción y compromiso.
La entrevista continúa con María José Erazo expresando su motivación y el sentido de pertenencia hacia la clínica. Menciona la importancia de la familia Fátima, compuesta por más de 300 familias, y destaca la dedicación de cada miembro del equipo. El desafío y la recompensa de trabajar en salud, especialmente en una región con necesidades tan variadas y emocionales, se abordan con sinceridad.
La gerente también revela detalles fascinantes sobre la Clínica Fátima, desde la implementación de un servicio de nutrición hasta la búsqueda de productos locales para apoyar a la comunidad. María José Erazo subraya la importancia de trabajar con proveedores locales, fomentando así el desarrollo económico de la región.
Igualmente la gerente destaca la importancia de la tradición y el amor por la Clínica Fátima. A pesar de la rotación de personal, algunos empleados han dedicado toda su vida laboral a la clínica, lo que refleja la profunda conexión y lealtad hacia esta institución. Además menciona la apertura de la clínica a internos, destacando la importancia de formar profesionales comprometidos. Aunque reconoce las diferencias generacionales, aspira a cultivar internos que se apropien de su aprendizaje y desarrollen un sentido de pertenencia hacia la clínica y su misión.
La conversación se desplaza hacia la construcción de nuevas instalaciones. María José Erazo comparte los desafíos financieros y cómo se están financiando, utilizando recursos propios, ingresos de IPS y la venta de paquetes de acciones. Se destaca la participación activa de los socios, aunque muchos de ellos han heredado las acciones. La gerente subraya que la inversión en salud no siempre se traduce en grandes ganancias, sino en mantener empleos y contribuir al bienestar de la comunidad.
La entrevista concluye con un mensaje inspirador para los nariñenses. Desde la clínica Fátima, María José Erazo invita a la comunidad a creer en lo propio, resaltando la trayectoria de la clínica como un ejemplo de superación y permanencia. La visión optimista de María José Erazo para Nariño y su gente se proyecta como un faro de esperanza y motivación.

