Mujeres jóvenes urbanas, rurales, indígenas y afrocolombianas se capacitan en participación política, economía del cuidado y auto-cuidado para incidir en los espacios cívicos de construcción de paz territorial en Ricaurte, departamento de Nariño a través de la iniciativa Co-creando la paz
Más de 150 mujeres del municipio de Ricaurte de las cuales el 70% corresponde a mujeres jóvenes entre los 14 y 35 años participan de manera proactiva del proceso formativo impartido por la Escuela de Mujeres Constructoras de Paz con el impulso de la Fundación Fuerza Eva y la organización Anturios, La Flor de la Paz en el marco del proyecto “Nosotras somos la fuerza para la paz territorial”, enfocado en fortalecer las capacidades de participación e incidencia de las mujeres en los espacios cívicos del municipio a partir del reconocimiento de sus derechos sociales, económicos y políticos.
Este proceso se implementa desde la iniciativa “Co-creando la paz: participación de mujeres jóvenes diversas en el espacio cívico urbano-rural e indígena en Nariño y Cauca” liderado por ONU Mujeres, la Organización Internacional para las Migraciones- OIM y la Defensoría del Pueblo, con apoyo del Fondo para la Consolidación de la Paz del Secretario General de las Naciones Unidas.
La Escuela de Mujeres Constructoras de Paz se propuso fortalecer las capacidades de mujeres jóvenes del municipio de Ricaurte para el reconocimiento y el ejercicio pleno de sus derechos a través de herramientas conceptuales y prácticas que les permitan asumir su empoderamiento en los ámbitos personales, familiares, comunitarios y cívicos.
De allí que 114 mujeres entre los 14 a 35 años participaron de un proceso formativo orientado por profesionales de diversas disciplinas que abordaron temáticas relacionadas con la participación ciudadana de las mujeres jóvenes del municipio de Ricaurte a través de tres ejes fundamentales: participación política, economía del cuidado y autocuidado como práctica política.
Durante el mes de marzo y abril se realizaron una serie de encuentros y talleres presenciales con mujeres campesinas, indígenas, urbanas, madres de familia, trabajadoras, emprendedoras y lideresas quienes se reunieron en sectores rurales y urbanos del municipio de Ricaurte como el barrio Guayabal, la vereda San Pablo, El Edén-Cartagena y El Palmar.
“Me siento satisfecha con todas la talleristas porque me enseñaron a valorarme, conocerme y a interiorizar dentro de mí”, manifestó Elizabeth Ortiz, participante de la Escuela de Mujeres Constructoras de Paz del municipio de Ricaurte.
“La respuesta de las mujeres de Ricaurte a esta iniciativa que ha fijado su interés en el piedemonte costero en Nariño ha sido muy significativa porque pesa a todas las dificultades de violencia, exclusión y desigualdad que ellas afrontan en sus territorios, asumen con gran compromiso las oportunidades para fortalecer su conocimiento y experiencia hacia el ejercicio pleno de sus derechos individuales y colectivos, expresó Xiomara Erazo, Coordinadora del proyecto.
Las participantes de la Escuela de Mujeres Constructoras de Paz que han culminado su proceso formativo de manera presencial podrán acceder a materiales pedagógicos y herramientas a través del componente digital que prepara la Escuela para afianzar el aprendizaje y experiencias de las mujeres jóvenes del municipio de Ricaurte.

