En medio de los verdes paisajes de Nariño y con el propósito de crear una comunidad autosostenible mediante la producción y comercialización directa de alimentos orgánicos en la región, nace en el año 2019 ‘La Tulpa’, una asociación que simboliza el renacimiento de la agricultura orgánica y la sostenibilidad, compuesta por 28 familias campesinas: socios directos ubicados en los municipios de Consacá, Yacuanquer, San Lorenzo, La Florida, Pasto e Iles.
Los productores, quienes encarnan el significativo proyecto, no solo cultivan alimentos orgánicos, sino que también han desarrollado un Sistema Participativo de Garantías (SPG) que certifica sus productos, con la participación de un cliente, un asesor técnico y un campesino referente, ejemplificando la responsabilidad y amor por una vida más armónica, basada en el cuidado de la naturaleza y campo nariñense.

En sus 6 años de presencia regional, con el fin de reforzar su misión, la asociación ‘La Tulpa’ ha fundamentado su quehacer en cuatro ejes y pilares esenciales: organización, producción, comercialización y equidad de género. Esta práctica garantiza la frescura y calidad de los productos, y fomenta una economía solidaria, asegurando que el trabajo de las familias campesinas sea justamente remunerado y reconocido.

‘La Tulpa’ se define como una gran familia consciente que siembra, transforma, comercializa y consume alimentos orgánicos y agroecológicos, que, a través de la recuperación de saberes ancestrales, la investigación propia y el aprendizaje de campesino a campesino, promueve una filosofía de precios justos para construir formas de vida saludables y equilibradas con el planeta.
La organización comunitaria busca, para su futuro contar con más familias comprometidas que apliquen y compartan sus saberes agroecológicos; lucha por adquirir una moderna planta de procesamiento, alcanzar la diversificación de alimentos frescos y transformados; y el fortalecimiento de mercados locales en diversos municipios nariñenses. La asociación prioriza el acercamiento entre amigos clientes y campesinos productores, siempre bajo una política de precios justos.

El amplio impacto de ‘La Tulpa’ para el territorio es significativa por ubicarse en una región donde la agricultura ha sido históricamente vital, por esto se destaca como un modelo de sostenibilidad y equidad, incluso para el sur de Colombia. La producción orgánica y agroecológica no solo protege el medio ambiente, sino que también promueve la salud de los consumidores y la seguridad alimentaria: ‘La Tulpa’ prueba que es posible construir una economía justa y solidaria, donde las familias campesinas ocupan un papel crucial.

