Estas son algunas reacciones que ha tenido la lectura del último libro de relatos de Arturo Prado Lima. Después de su presentación en la feria del Libro de Bogotá, la obra literaria está circulando con gran fluidez tanto en Colombia como en España, generando alguna polémica en cuanto a su valor literario y al origen mismo de los relatos.
Gustavo Álvarez Gardeazábal
No soy amigo de los relatos breves y mucho menos cuando pretenden, y hasta logran, alcanzar profundidad sicológica utilizando la ironía. Lo que si soy es un admirador de la tenacidad de los expatriados, que constituyen la cada vez más crecida diáspora colombiana, por no perder el hilo con su Colombia. Arturo Prada Lima es un escritor nariñense que hace 25 años vive en España y unos más estuvo dando vueltas por Alemania. Defensor premiado como periodista de los derechos humanos, en especial de los inmigrantes en la Europa continental, acaba de publicar en la inquieta editorial ibaguereña Caza de Libros este pequeño compendio de relatos, dividido en dos grandes bloques, los del otro lado y los de este lado que al mismo tiempo que sorprende por la calidad y habilidad en el manejo del trecho de los exiliados, desilusiona en la lectura del bloque de los recuerdos de esta patria lejana. Las breves narraciones de los inmigrantes son de maravilla. La explotación literaria del antagonismo y el absurdo, construyen la imagen que las palabras no alcanzan a darle. El relato que le da título al libro, la de Hamburgo, es un dechado de ironía tejida como croché de abuelita de las tierras frías nariñenses. Son 33 esfuerzos metafóricos punzantes y muy satisfactorios para tanta parquedad acumulada. Los otros 30, los del recuerdo de esta patria lejana, no lo son por ninguna parte por donde se los mire. Resultan a veces tímidas memorias del antiguo guerrillero o del militante expulsado o del colombiano arrepentido, pero no cuajan, por lo que es mejor no profundizar en ellos y hacer de cuenta que el libro solo llega hasta la página 45 porque son tan bien estructurados, tan eslabonados en la remembranza lejana y la acción intrépida del inmigrante latino que salta obstáculos y construye esperanzas, que con llegar hasta allí lo hace un librito inolvidable.
(Audio: https://www.youtube.com/watch?v=zp5uldSeues)
Julio César Chamorro Rosero – Ipiales
Pienso que un libro, cualquiera que sea su modalidad: ya poemario, cuento, novela o ensayo, se debe abordar en la estatura de su contexto y no seleccionarlo como en una cosecha de papas donde se salvan las buenas de entre las «lanchadas» o heladas. Ciertamente que en un libro de cuentos pueden existir y de hecho existen diferencias abrumadoras en el ductus narrativo, en las cuales claramente la forma de contar va de lo bucólico del entorno y la actividad circundante a una especie de dejâ vû respecto de los años vividos en un rincón geográfico y espiritual que jamás se debe soslayar.
Arturo Prado Lima en La Rubia de Hamburgo muestra destreza narrando un pasado irrenunciable protagonizado por “Los Primos” como abono fecundante en el campo del sur, sin desviar la mirada del ejercicio de cacharrería que en las familias fronterizas fue y es costumbre así viole la ley. Ello nos lleva al buen recuerdo que el escritor debe abordar porque la magia se genera desde la realidad. Eso es digno de destacar y cumple con uno de los objetivos de la escritura que es no dejar escenarios a media tinta.
Es primariamente lo que los ojos de Arturo vieron y su percepción regional lo hace recordar, para no contrastar y ni siquiera enfrentar su vivencia al otro lado del Atlántico donde se tejen historias diferentes que también merecen ser relatadas.
Obviamente que en un libro así no todos los relatos tienen fuerza y acción parecidas, pues en algunos atrapa la brevedad temática que no es un asunto fácil y deja un sabor agridulce en la memoria, pero no por ello es bueno clasificar entre lo bueno y lo malo, lo trascendente e intrascendente del regionalismo inspirador que en mi parecer es bueno, meritorio y digno de explayar para que los lectores no olviden.
A mí, particularmente, esa nostalgia de la niñez y juventud vivida me parece buen argumento narrativo, sin dejar de lado mi emoción por la lectura de más allá del mar en la “Carta al Presidente de Europa” que condensa las aspiraciones no solamente de los que se fueron y murieron sino el desasosiego de quienes esperaron ser llevados a la redención emigrante.
Si no escribe Prado Lima de su geografía primigenia no hubiese sido posible su testimonio de la Europa que encontró, y eso es un pretexto para que su libro se parta en dos.
Henry Manrique – Nariño
La brevedad es un atributo de lo infinito, así lo percibo en los relatos de Arturo Prado Lima, “La Rubia de Hamburgo”, pues no es necesario la extensión o la desmedida para decir las cosas con asombrosa precisión. En los textos, sin ser atómico como lo mencionan algunos cuentistas, o lo micro, si existe una escritura suficiente para entender y sentir como la palabra propagada en uno o cinco párrafos, logra decir lo que se quiere, en el caso, la migración, o la emigración, que con ironía y cierto toque de humor negro, nos comenta la vida de aquellos seres humanos que como habitantes de otras latitudes propician amores, dolores, abandonos, decepciones y luchas.
Y claro está, pues en esas brevedades, así como es la existencia, hay un personaje que tiene el corazón en el lado derecho, o una enamorada del hombre prisión que pierde toda esa ternura cunado la libertad es otorgada, o como la emoción de esas deslumbrantes damas atrapadas tras los muros de la insidia política, se vuelven comunes cuando cae aquello que lo separa del resto de la humanidad. Los personajes vuelven a sus amores iniciales y otros se desangran o venden un riñón por un fanatismo sin sentido.
Así transcurren los relatos, sin obviar la guerra, las ideologías, el racismo, temas universales que nos hacen comprender que la humanidad está en un periodo de resistencia pues los migrantes del sur del mundo, se trepan a los lugares donde habitan los despojadores, el norte. Atrás dejan su corazón, sus sentimientos y se van por ahí recobrando la geografía que también les pertenece, el mundo.
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Julio César Goyes Narváez – Ipiales
La escritura poética es un oxímoron, puerta que se abre y cierra en su gozne, por eso es una rebeldía –metafísica, si se quiere– como aspiraba Julio Cortázar, por ejemplo, en Rayuela (1963), la icónica novela latinoamericana que se ubica en el lado de allá y en el lado de acá. De hecho, Cortázar transita y sospecha la escritura del exilio y la migración. En Cortázar resuena la generación de la posguerra, nihilista, existencialista; asombrada por la autodestrucción. No hemos cambiado de representación, la movilidad humana, el desplazamiento, el exilio, el desarraigo, siguen en pie. La escritura es un gozne donde acontece el juego del lenguaje, de la perspectiva, de la asimetría; en resumidas cuentas, de la ironía. “Mi libro –decía Cortázar– se puede leer como a uno le dé la gana (…) lo más que hago es ponerlo como a mí me gustaría releerlo y, en el peor de los casos, si se equivocan, a lo mejor que da perfecto”. Hay burla, claro, construcción de un relato que acerca a lector, lo pone en el plano de la realidad que, como en el conjunto de relatos La rubia de Hamburgo (2024), de Arturo Prado Lima, es cotidiana, dolorosa, sorpresiva, a veces perversa. No hay otra forma de soportar ciertas realidades si no es con humor. Un nariñense de sepa, lo sabe.
Un libro que me hace habitar una realidad “parecida” a la cotidiana, pero que, además, me hace sonreír, me gusta. No digo cuentos, sino relatos. Cuando la poesía, más que la narrativa se involucra en un cuento, éste pierde la estructura canónica del género y gana en una sencilla eficacia estética.
La Rubia de Hamburgo tiene ese juego al que ya me referí. Es una escritura del “entre”, pues entre deícticos (allá / acá) hay matices, diferencias, espejos, huidas, anécdotas, culpas, múltiples memorias, simples recuerdos, cosas que quedaron, palabras que no se dijeron; pero, al final, todo eso puede ser una sola cosa: nostalgia por la unidad pérdida, por lo que fue y pudo ser. De otro modo cómo entender, o mejor, ¿cómo sentir el vaivén de miles de seres humanos circulando entre Latinoamericana, Estados Unidos, Europa, Asía, África? Para muchos esta anotación pasó de moda. Sonrío, pues la fragmentación de nuestra época clama reagrupación: “(…) en verdad una puerta, para salir y entrar al mismo tiempo”.
Esta búsqueda de unidad está representada en el tono poético, el humor radical y la concisión del relato en factura conversacional a lo nariñense, qué duda cabe. Es esto lo que me gusta este libro de Arturo Prado Lima. Si hay alguna pretensión en este libro, está más allá de la comunicación de un mensaje o efecto ideológico. Lo que leemos son las puras ganas de pasar la experiencia, de contar el viaje, el tránsito de ese haberse ido y conocido, dolido consigo mismo; todo esto a partir de la vida de los otros, del deseo conocido y desconocido del Otro, que es donde un escritor encuentra su latido.
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Alejandro García Gómez – Medellín
Para mi gusto, de entre todos los relatos “De este lado” (o sea los de Europa) el más desgarrador es “Carta al presidente de Europa”: la tragedia africana que a veces llega en una patera medio o totalmente náufraga en el Mediterráneo y otras, como es este caso, “aterriza” en Londres o en cualquier gran ciudad. Hay otros llenos de sarcasmo trágico, como por ejemplo la misma La rubia de Hamburgo, Deportación y Apocalipsis en el Mediterráneo, Muñeca violada; Despojos, que exhibe los nuevos augurios aprendidos
en la arrancia miserable, en las “pateras urbanas”
Entre los “Del otro lado” (o sea los de donde inició su agitada y loca vida) hay algunos que parecieran hilos que, sueltos de su novela prima (mencionada antes) los hala y los narra con ese mismo sarcasmo trágico de su escrutadora poesía. Pero en especial hay uno donde exhibe de manera poética los elementos del alma de nuestra instintiva crueldad infantil, como si tal cosa, porque “todo era natural como la naturaleza misma” (83), en Los primos, jugando en cualquier río Carchi, el que cada uno de nosotros lleva en su corazón -con otros nombres, saudades y fantasmas-.
(conexionnortesur.com)
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Carolina Vargas Peñafiel – Madrid
La obra “La rubia de Hamburgo”, escrita por Arturo Prado Lima, tiene distintas lecturas, como en todo. Desde su publicación, los relatos que componen este libro han sido objeto de análisis y críticas diversas.
“La rubia de Hamburgo” es un libro de relatos que se adentra en el laberinto de las relaciones humanas, la identidad y la búsqueda de la verdad. Prado Lima, conocido por su estilo rebelde y su capacidad para retratar la realidad de manera cruda, nos ofrece una serie de historias que invitan a la reflexión. La obra ha sido bien recibida por algunos críticos, quienes destacan la profundidad de los personajes y la originalidad de las tramas.
En “La rubia de Hamburgo”, por un lado, hay quienes alaban la prosa de Prado Lima, señalando que su habilidad para crear atmósferas envolventes y personajes memorables es digna de reconocimiento. Estos críticos consideran que la obra es un reflejo de la sociedad moderna, abordando temas relevantes con una mirada fresca e intrépida.
Quienes critican la obra, argumentan que algunos relatos carecen de cohesión y que el autor a veces se pierde en su propia narrativa. Argumentan que, aunque hay destellos de ingenio, la obra tiene sus huecos oscuros. Esta diferencia de opiniones ha generado un debate interesante en el mundo literario.
La clasificación de “La rubia de Hamburgo” como buena o mala depende en gran medida de la perspectiva del lector. Aquellos que valoran la innovación y la exploración de temas complejos tienden a considerar la obra como un éxito. En cambio, los lectores que prefieren narrativas más lineales y tradicionales pueden encontrarla menos satisfactoria.
Es importante recordar que la literatura es subjetiva. Lo que para algunos puede ser una obra maestra, para otros puede resultar confuso o insatisfactorio.
El Colombiano de España
“El auge de la migración latinoamericana, de la Europa del Este y la africana, inauguran una nueva cotidianidad en la Europa de principios del siglo XXI con problemas, solidaridad, esperanza y una nueva forma de ver la vida desde el instante y la lejanía. “La Rubia de Hamburgo” es un libro escrito por un inmigrante atento al devenir de los tiempos”.
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Félix Rosado- España
«La Rubia de Hamburgo» ofrece una colección de relatos cortos que exploran la vida en ambos lados del Atlántico. La migración latinoamericana, africana y de Europa del Este se entrelaza en esta obra, reflejando un nuevo tiempo literario marcado por la fusión de culturas.
(Tiempo Iberoamericano)
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Fabio Martínez –- Bogotá
Su última producción literaria es un libro de relatos, titulado La rubia de Hamburgo (Caza de Libros), en el que los viajes incesantes de aquí y de allá, y las relaciones interculturales están presentes en la vida de la gente.
Por su interés por conectar el mundo europeo con el mundo latinoamericano, Prado Lima sostiene, desde hace años, la exquisita revista virtual Conexión Norte/Sur.
(Periódico El Tiempo)
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Página 10
Arturo Prado tiene una amplia trayectoria intelectual, nacional e internacional, con la que ha enriquecido el mundo a través de la literatura y las artes, consolidando su reputación como un escritor ejemplar. “La Rubia de Hamburgo” cautivará a sus lectores con una trama envolvente y personajes arduamente construidos.
Personas de todo el país podrán deleitarse con la presentación de este importante libro, escrito por Arturo Prado, un nariñense que representa de la mejor manera el talento, astucia e inteligencia de quienes habitan uno de los departamentos más representativos del sur de Colombia: Nariño.
Periódico El Colombiano – España
En tal sentido, Arturo Prado Lima ha hecho de su trabajo periodístico, poético y narrativo un grito por la defensa de los derechos de los migrantes en España y Europa.
Ha apoyado sin restricción alguna a la Asociación Europea de Víctimas del Conflicto Armado colombiano y se ha hecho eco de los creadores artísticos desde su portal internacional de cultura, conexionnortesur.com, tanto de las necesidades de los migrantes africanos, de la Europa del este y especialmente de los latinoamericanos.
Colombia ocupa un lugar especial dentro de la agenda del escritor colombiano, en tanto que son miles los que hacen públicas sus carencias afectivas, sociales y culturales. Es en este ámbito donde el escritor encuentra la materia prima de la creación literaria. Un ejemplo de ello es su actual libro, La rubia de Hamburgo, presentado en la última Feria Internacional del Libro de Bogotá, en donde ha encontrado una aceptación muy significativa de su trabajo.
Diario del sur
Prado Lima, contribuye al enriquecimiento del panorama literario contemporáneo, ofreciendo una mirada única y profunda sobre las complejidades de la experiencia humana en un mundo globalizado.

