En medio de las verdes faldas del volcán Galeras, a solo cinco kilómetros del centro de la ciudad de Pasto, se encuentra ‘La Estancia San Gabriel’, un lugar que combina y revela, la historia, el arte y la tradición nariñense en cada rincón. Este mágico espacio es un testimonio vivo de la rica herencia cultural y familiar que ha viajado por generaciones.
Eric Frank Muñoz, heredero y guardián de esta joya, compartió con Página 10 la profunda conexión de su familia con esta noble estancia que data, según registros, de los años 1800. Aunque algunos expertos sugieren que su origen podría ser aún más antiguo, la documentación resguardada en los anaqueles de la “mansión” deja esa fecha como punto de partida. Con una arquitectura colonial impregnada de historia, ‘La Estancia’ exhibe su estructura y objetos cotidianos que pertenecieron a las familias fundadoras de Pasto, como si se tratara de un portal al pasado.

El interior de La Estancia es un auténtico museo, al adentrarse en la sala de la propiedad, se observa como a lo largo de los años, se conserva los objetos originales de la época, desde muebles hasta utensilios, que narran las costumbres y tradiciones de las antiguas familias nariñenses. En el recorrido, los visitantes podrán conocer un anticuario donde se encuentran piezas propias de la vivienda, y no simplemente adquiridas para decoración, lo que refuerza el legítimo carácter histórico del lugar.
Según narra para Página 10, Eric Frank Muñoz, una de los lugares más valiosos del predio es la ermita colonial, dedicada al padre Francisco de la Villota y Barrera, un personaje clave para la historia religiosa y cultural de la región, fundador de la congregación de San Felipe Neri, recordado por su contribución a la espiritualidad en Nariño. Su legado está estrechamente vinculado con la historia de ‘La Estancia’, que, por su ubicación y relevancia, ha sido hogar de grandes figuras de la región como Tomás Miguel de Santa Cruz, coronel de los ejércitos realistas y hermano de Gabriel Santa Cruz, a quien se debe el nombre de la propiedad.

Es así como, en La Estancia, un simbólico y peculiar lugar, el pasado y el presente se fusionan de forma única. Actualmente, además de ser un sitio histórico, se ha transformado en un centro cultural y turístico: los interesados pueden disfrutar de su restaurante que funciona en la casa principal, donde cada comida es acompañada por un recorrido entre reliquias y obras de arte. Adicionalmente, existe un Salón de Artes, donde los artistas de la región tienen la oportunidad de presentar obras, fomentando el talento de la región.
Por si fuera poco, tendiente a la expansión, La Estancia ha diseñado una sección especial y limitada, los amantes del automovilismo encontrarán una sorprendente colección de vehículos antiguos y clásicos, además de artefactos relacionados con el mundo del motor, como publicidades y letreros de combustibles de épocas pasadas. Esta es un área privilegiada, solo para quienes amen verdaderamente este tema.

Con su singularidad, La Estancia San Gabriel se posiciona como un lugar lleno de misticismo, historia y futuro. Eric Frank Muñoz y su familia han asumido el papel de protectores de este legado: tributo a sus antepasados y un espacio para que los nariñenses y visitantes reconozcan la importancia de sus raíces.

