Este extenso y documentado artículo de José Oliden Muñoz Bravo ofrece un recorrido histórico, cultural y educativo por el municipio de La Cruz, en el departamento de Nariño, al cumplirse 488 años de su fundación. A través de una narrativa rica en detalles y con fuerte sentido identitario, el autor reivindica a La Cruz como una de las poblaciones más antiguas del sur de Colombia y la presenta como la “Ciudad Maestra”, apelativo ganado por su legado pedagógico y por ser cuna de ilustres pensadores como Jorge Buendía Narváez, Miguel Ángel Rangel Ledezma y Vicente Pérez Silva.
El texto se sumerge en las raíces de la localidad, remontándose a la época de la conquista española cuando, en 1535, los capitanes Pedro de Añasco y Juan de Ampudia fundaron la población sobre un asentamiento indígena chincha. Se analiza cómo este hecho marcó el nacimiento de una comunidad que, a pesar de las adversidades, se ha caracterizado por su fortaleza, civismo y vocación educativa. El autor insiste en que conocer el pasado es indispensable para proyectar un mejor futuro colectivo.
La reseña también destaca el entorno natural y geográfico que rodea a La Cruz: montañas emblemáticas como Doña Juana, El Campana o El Púlpito, y paisajes que reflejan la diversidad y riqueza ambiental de esta zona del suroccidente colombiano. Junto a esto, se hace un homenaje a las tradiciones culinarias, oficios y saberes ancestrales del pueblo chinchano, como parte esencial de su identidad.
Una parte central del documento está dedicada a los perfiles biográficos de tres figuras claves del pensamiento y la cultura cruceña. Jorge Buendía Narváez es exaltado por su labor como educador reformista e impulsor de la Escuela Activa. Miguel Ángel Rangel Ledezma, por su legado como poeta, periodista y gestor cultural; y Vicente Pérez Silva, por su prolífica producción literaria e histórica, y su influencia en la crítica y el ensayo académico a nivel nacional.
El artículo concluye con una reflexión sobre el rol de las Escuelas Normales y los valores que han guiado la formación de generaciones enteras de chinchanos. Consciente de los desafíos del presente, el texto hace un llamado a las nuevas generaciones a valorar sus raíces y continuar el legado de educación, esfuerzo y amor por la tierra.

