Un importante golpe al narcotráfico se dio en la vereda El Salado del municipio de Samaniego (Nariño), donde las autoridades colombianas, en colaboración con la agencia estadounidense DEA, lograron desmantelar un cristalizadero de cocaína. El operativo, liderado por la Fiscalía General de la Nación, en conjunto con el Ejército Nacional, permitió la incautación de 2.6 toneladas de clorhidrato de cocaína, 400 kilogramos de pasta base de coca, 535 kilogramos de insumos químicos sólidos y 4,631 galones de precursores líquidos.
Según las autoridades, el valor de lo confiscado supera los $3.4 millones de dólares. Las investigaciones iniciales señalan que el laboratorio estaba bajo el control de la compañía Jaime Toño Obando, perteneciente al Frente Comuneros del Sur del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Ubicado en una zona selvática de difícil acceso, el complejo narcotraficante, estaba destinado a la producción a gran escala de cocaína, y se planeaba trasladar al Pacífico colombiano para ser enviada a Centroamérica y Estados Unidos. Las pruebas recolectadas en el lugar revelan la magnitud de la operación, y un fiscal delegada contra la Criminalidad Organizada presentó las evidencias ante un juez de control de garantías, quien validó la legalidad de los procedimientos.
La articulación de capacidades de la #Fiscalía, @COL_EJERCITO y la agencia estadounidense DEA, permitieron identificar y ubicar un cristalizadero de cocaína en la verada El Salado, en Samaniego, #Nariño. En el lugar fueron hallados 2.6 toneladas de clorhidrato de cocaína, 400… pic.twitter.com/zwUTWPIjsm
— Fiscalía Colombia (@FiscaliaCol) October 8, 2024

