De médico a empresario: el camino de Humberto Portilla Montenegro
En una fascinante conversación con Humberto Portilla Montenegro, exgerente de Mr. Pollo durante 40 años, exploramos su viaje desde la medicina hasta el mundo empresarial.
Humberto Portilla Montenegro, médico gastroenterólogo de profesión, compartió sus experiencias desde sus inicios como médico hasta su incursión en el negocio de los alimentos. “Nunca dejé la medicina, siempre la medicina estuvo en primer lugar en mi vida”, afirmó.
Destacó su papel como fundador en conjunto con el Dr Carlos Folleco, rector de la misma por esa época, y primer decano de la Facultad de Medicina en la Universidad Cooperativa, así como su participación en la fundación de Colácteos. “Yo fui fundador de Colácteos desde que llegué aquí al país con la colaboración de un grupo de ganaderos distinguidos de la región”, señaló.
La oportunidad de formar Colácteos surgió a través de una propuesta del gobierno holandés para establecer una planta productora de leche. A pesar de la inicial reticencia de algunos ganaderos locales, Portilla Montenegro perseveró y logró reunir un grupo de 25 personas para formar la cooperativa, aprovechando así un préstamo ventajoso que les permitiría impulsar la industria láctea en la región.
El exgerente de Mr. Pollo compartió cómo combinaba su práctica médica con sus responsabilidades empresariales.”Yo siempre estuve adscrito al hospital departamental”, mencionó. Entre 1977 y 1990, fui jefe del departamento de gastroenterología y luego su director, durante los cuales logré importantes avances para el hospital. Instalamos una bomba de cobalto para el tratamiento de ciertos tipos de cáncer, lo que evitó que los pacientes tuvieran que desplazarse a Cali y Bogotá. Esta bomba fue donada por el Instituto de Cancerología, dirigido entonces por mi compañero de la Universidad Javeriana, el Dr. Juan Manuel Zea. Además, conseguimos una planta de oxígeno y renovamos los equipos de rayos X y de endoscopia, todo ello gracias al apoyo del gobierno japonés. Se realizaron numerosas mejoras en la infraestructura del hospital, incluyendo la apertura del quinto piso, que había estado cerrado durante muchos años por falta de presupuesto. Logré abrirlo con una inversión de solo 60 millones de pesos.
Además, describió su horario riguroso y disciplinado, que incluía atender su consultorio desde las 7 de la mañana y luego dedicarse a sus actividades empresariales hasta altas horas de la noche. Portilla Montenegro atribuyó su éxito a la disciplina y dedicación que aprendió en los Estados Unidos durante su especialización. “La clave es estudiar, punto”, enfatizó.
Sobre su decisión de incursionar en el negocio de los alimentos, mencionó la influencia de su padre, un empresario en la industria harinera en Nariño. “Siempre había pensado en la empresa porque mi padre fue empresario”, compartió.
La historia de Humberto Portilla Montenegro es un relato de determinación y emprendimiento que se remonta a sus días de juventud en el molino de su padre. “Me la pasaba metido en el molino, haciendo de todo”, recuerda Portilla Montenegro, quien a los 14 o 15 años aprendió sobre maquinaria y trabajo duro mientras ayudaba a su padre con el mantenimiento del molino.
La motivación detrás de su trabajo en el molino surgió de una experiencia personal: haber perdido un año de bachillerato por falta de disciplina. “Es haber perdido el cuarto año de bachillerato. ¿Por qué lo perdí? Por vago, obviamente”, admite. Sin embargo, esta pérdida no lo desanimó; en cambio, lo llevó a sumergirse aún más en el mundo del trabajo manual y la superación personal.
Durante sus días en el molino, Portilla Montenegro encontró inspiración en las historietas de El Santo y en el deseo de fortalecer su cuerpo. “Decidí parecerme a Charles Atlas”, comparte, refiriéndose al famoso físico culturista. Su tiempo en el molino no solo le permitió ganar fuerza física, sino también le enseñó la importancia del trabajo arduo y la persistencia.
La conexión con su socio, Luis Chamorro, también se fortaleció durante esos días en el molino, donde compartieron tareas como coser costales y cargar bultos. Esta amistad duradera se mantuvo incluso cuando ambos estudiaron en los Estados Unidos, con Portilla Montenegro enfocado en medicina interna y gastroenterología en Providence, mientras Chamorro estudiaba refrigeración en Nueva York.
La entrevista con Humberto ofrece una visión única sobre cómo un médico encontró éxito en el mundo empresarial, destacando la importancia de la disciplina, la dedicación y el equilibrio entre la medicina y los negocios.
El regreso de Portilla Montenegro a Pasto marcó el inicio de una nueva empresa: la creación de Mr. Pollo. Junto con Chamorro, adquirieron un local estratégicamente ubicado y comenzaron con un pequeño restaurante que rápidamente ganó popularidad en la comunidad. Este éxito inicial les inspiró a expandir sus horizontes empresariales aún más.
El camino de Humberto desde sus días en el molino hasta la creación de empresas exitosas como Mr. Pollo y Colácteos es un testimonio de su espíritu emprendedor, su capacidad para convertir desafíos en oportunidades y su compromiso con el desarrollo de su comunidad. Su historia es un recordatorio inspirador de que el trabajo arduo, la determinación y la visión pueden llevar a grandes logros, incluso en los momentos más difíciles.
La trayectoria de Humberto está marcada por su dedicación al trabajo arduo y su capacidad para identificar oportunidades en cada desafío. Desde los días en el molino de su padre hasta la creación y expansión de empresas exitosas como Mr. Pollo, su historia es un testimonio inspirador de perseverancia y visión empresarial.
La creación de Mr. Pollo no solo fue un éxito empresarial, sino también una manifestación de su compromiso con el desarrollo local y la satisfacción del cliente.
La expansión de Mr. Pollo a lo largo de los años, desde su primer local hasta las sucursales en diferentes ciudades, es un reflejo de la capacidad de Portilla Montenegro para identificar oportunidades de crecimiento y adaptarse a las necesidades del mercado. Su enfoque en la calidad del producto y la experiencia del cliente ha sido fundamental para el éxito continuo de la marca.
Además de su labor empresarial, Portilla Montenegro también ha contribuido al desarrollo de su comunidad, brindando empleo y oportunidades económicas a través de sus empresas. Su compromiso con la excelencia y la innovación ha sido reconocido tanto a nivel local como nacional.
La historia de Humberto Portilla Montenegro y su legado con Mr. Pollo son un recordatorio poderoso de que el éxito empresarial no solo se trata de generar ganancias, sino también de crear valor para la comunidad y dejar un impacto positivo en la sociedad. Su visión, determinación y ética de trabajo continúan inspirando a las generaciones futuras de emprendedores.
La visión de Humberto Portilla Montenegro para el futuro de Mr. Pollo es un testimonio de su compromiso con la excelencia y la adaptación a las necesidades del mercado. Su enfoque se centra en tres aspectos clave: mejorar la infraestructura, utilizar tecnología de vanguardia y avanzar hacia la industrialización de los procesos.
Mejora de Infraestructura: Reconociendo la importancia de mantener instalaciones modernas y funcionales, Portilla Montenegro busca mejorar la infraestructura de los restaurantes de Mr. Pollo. Esto incluye renovaciones para garantizar la comodidad y seguridad de los clientes, así como la optimización de los procesos internos para una operación más eficiente.
Tecnología de Punta: La implementación de tecnología avanzada es fundamental para la gestión eficaz de la empresa. Portilla Montenegro apunta a utilizar sistemas informáticos de vanguardia para administrar aspectos clave como contabilidad, gestión de inventario y logística. Esto permitirá una toma de decisiones más ágil y precisa, así como una mejor coordinación entre las distintas áreas de la empresa.
Industrialización de Procesos: Un objetivo ambicioso es la industrialización de los procesos de producción de Mr. Pollo. Esto implica no solo mejorar los procesos existentes, sino también desarrollar capacidades para la fabricación a gran escala de productos como papas fritas y nuggets de pollo. La industrialización permitirá una mayor consistencia en la calidad del producto y una mayor eficiencia en la producción.
Sin embargo, Humberto reconoce los desafíos que enfrenta, incluidos los obstáculos logísticos y la inestabilidad social en la región. A pesar de estas dificultades, su compromiso con la calidad y la innovación impulsa su determinación para superar los desafíos y llevar a Mr. Pollo hacia un futuro de éxito sostenido.
Además, destaca tres importantes aprendizajes en su trayectoria empresarial:
Dedicación y Enfoque: Identificar claramente los objetivos y dedicarse plenamente a alcanzarlos es fundamental para el éxito empresarial. Portilla Montenegro enfatiza la importancia de estudiar el mercado y comprometerse con metas alcanzables pero ambiciosas.
Asociatividad y Colaboración: Reconociendo la dificultad de emprender en solitario, Portilla Montenegro destaca la importancia de asociarse con personas y empresas confiables para fortalecer el crecimiento y la resiliencia empresarial.
Resiliencia y Adaptabilidad: A lo largo de su trayectoria, Portilla Montenegro ha enfrentado numerosos desafíos, desde problemas laborales hasta dificultades económicas y sociales. Su capacidad para adaptarse y superar estos obstáculos es un testimonio de su resiliencia y determinación.
En resumen, el futuro de Mr. Pollo bajo el liderazgo de Humberto Portilla Montenegro se perfila hacia la innovación, la eficiencia y la calidad, respaldado por décadas de experiencia y un compromiso inquebrantable con la excelencia empresarial.
La entrevista con Humberto revela no solo la pasión por el negocio del pollo, sino también un profundo compromiso con la región de Nariño y su desarrollo económico y social. A través de su empresa, Mr. Pollo, ha generado empleo, promovido la prosperidad y apoyado a emprendedores locales, todo mientras se esfuerza por ofrecer productos de alta calidad a sus clientes.
Confianza Mutua: Portilla Montenegro destaca la importancia de la confianza mutua entre Mr. Pollo y la comunidad de Nariño. A pesar de los desafíos económicos y sociales, la empresa ha mantenido su compromiso con la región y ha sido recompensada con el apoyo continuo de sus clientes y empleados.
Desarrollo Económico Local: A través de su enfoque en la compra de productos locales y el apoyo a emprendedores de la región, Mr. Pollo contribuye al desarrollo económico de Nariño. La empresa no solo ofrece empleo directo a cientos de personas, sino que también impulsa toda una red de proveedores locales. Se debe destacar el notable progreso de nuestros cerca de 700 trabajadores en los 12 puntos de venta de la empresa, quienes han avanzado significativamente en su educación hasta alcanzar formación universitaria. Además, han logrado acceder a vivienda propia, vehículos y pensiones justas y oportunas.
Diversificación y Adaptación: La incorporación de la cafetería Mister Café a la línea de productos de Mr. Pollo muestra la capacidad de la empresa para diversificar y adaptarse a las necesidades cambiantes del mercado. Al colaborar con proveedores locales de café y otros productos, Mr. Pollo fortalece aún más sus lazos con la comunidad.
Compromiso con la Calidad y la Innovación: A lo largo de la entrevista, Portilla Montenegro enfatiza su compromiso con la calidad y la innovación en todos los aspectos de su negocio. Desde la mejora de la infraestructura y la implementación de tecnología de punta hasta la búsqueda de los mejores productos locales, Mr. Pollo se esfuerza por ofrecer lo mejor a sus clientes.
En resumen, la historia de Mr. Pollo es un testimonio del poder del empresariado para impulsar el desarrollo territorial, generar empleo y promover la prosperidad en una región. Humberto Portilla Montenegro personifica este compromiso con su visión, liderazgo y dedicación a la excelencia empresarial y al bienestar de su comunidad en Nariño.
Esta historia hace parte del proyecto para la implementación de la política corporativa “En Nariño primero lo nuestro” de la Cámara de Comercio de Pasto. Esta iniciativa tiene como objetivo fomentar la apropiación de la marca región, visibilizar al comerciante y empresario nariñense dando a conocer sus productos y servicios, y promover en Nariño una conciencia colectiva que fortalezca la confianza en nuestra región.
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