Sulerna: tras los pasos del éxito gastronómico
En una calurosa tarde en Pasto, nos sentamos con Brian Narváez, co-fundador de Sulerna, para adentrarnos en la historia de este próspero negocio familiar que ha dejado un registro valioso en la escena gastronómica de la región. Con una sonrisa amable, Brian nos lleva en un viaje a través del tiempo, desde los comienzos de Sulerna hasta su brillante presente y prometedor futuro.
“Sulerna se remonta a la infancia de mi papá”, comienza Brian con una nota de nostalgia en su voz. “Vivía en el pueblito de Ancuya, donde tuvo su primer contacto gastronómico aprendiendo a hacer pancito en un horno de leña con mi abuela”. Este vínculo temprano con la cocina y la panadería sentó las bases para lo que más tarde se convertiría en Sulerna.
Comparte cómo su padre llegó a la ciudad de Pasto a la tierna edad de 12 años, comenzando a trabajar en diferentes empleos antes de encontrar su verdadera pasión en la panadería. “El primer local aquí en Pasto fue un negocio de 2 por 2 metros en el Potrerillo, donde mi papá hacía el pan y mi mamá lo vendía”, recuerda Brian con orgullo.
Con el tiempo, Sulerna creció y se expandió, adaptándose a los cambios del mercado y las necesidades de la comunidad. Sin embargo, la tragedia golpeó cuando el padre de Brian falleció, dejando a Brian y su hermano enfrentando un futuro incierto. “Fue un reordenamiento de todo”, reflexiona Brian sobre ese difícil período. “No sabíamos qué hacer, no sabíamos por dónde agarrar”.
Pero en lugar de rendirse, Brian y su hermano se aferraron a las lecciones de su padre y a su amor por la gastronomía. Ambos estudiaron gastronomía y, juntos, revitalizaron y expandieron Sulerna, llevándola a nuevas alturas de éxito. “Mi papá siempre me decía: ‘Haz las cosas diferente al resto'”, comparte Brian, destacando la mentalidad innovadora que impulsa a Sulerna hacia adelante.
Hoy en día, Sulerna es conocida por su ambiente vibrante y colorido, donde los clientes hacen fila para probar sus delicias gastronómicas. “Veníamos viajando, observando cómo funcionaban las cosas en las mejores capitales del mundo”, explica Brian sobre el enfoque de diseño único de Sulerna. “Queríamos crear algo impactante, algo que atrajera a la gente y los hiciera sentir bienvenidos”.
Con una mirada hacia el futuro, Brian y su equipo están emocionados por la próxima apertura de la nueva sede de Sulerna en la Avenida a los Estudiantes, prometiendo seguir deleitando a sus clientes con su innovadora cocina y su cálida hospitalidad.
Brian comparte el proceso creativo detrás del diseño y la estética vibrante de Sulerna, explicando cómo buscaron plasmar la historia de su familia y la visión del negocio en cada aspecto del local. “El primer paso antes de iniciar todo fue hacer un poema, un escrito sobre la gastronomía, de mi papá, de nosotros, de lo que había pasado estos años”, revela. A partir de este poema, surgieron las ideas para la identidad visual de Sulerna, incluyendo la elección audaz de colores vivos que rompen con la tradición.
“A veces sí nos dio miedo”, admite Brian sobre la decisión de alejarse de lo convencional. “Pero íbamos visualizando tendencias y mirando todo el panorama que se está extendiendo tanto en redes sociales, como en todo lo demás. Dijimos, por ahí es, por ahí es. Y ya, se acabó el miedo, se acabó todo”.
Mirando hacia el futuro, Brian explica emocionado los planes de Sulerna para convertirse en una empresa de innovación gastronómica en Nariño. Con la próxima apertura de su nueva sede en la Avenida a los Estudiantes, Sulerna está decidida a seguir ofreciendo experiencias únicas y sorprendentes a sus clientes.
Cuando se le pregunta sobre el consejo que le daría a los jóvenes emprendedores, Brian enfatiza la importancia de entender profundamente su proyecto y trabajar con paciencia desde sus cimientos. “Si lo hacemos a medias, no va a fluir”, advierte, instando a los aspirantes a emprendedores a comprometerse por completo con sus sueños.
Para concluir, expresa un mensaje inspirador: “Que se arriesguen, que no tengan miedos. Los años van pasando y al final lo que nos llevamos es eso, la experiencia tan chévere que surge al arriesgarse”. Con esta mentalidad valiente y visionaria, Brian y su equipo de Sulerna continúan desafiando los límites de la gastronomía regional y dejando una huella indeleble en el mundo culinario de Nariño.
Con esto concluye nuestra entrevista con Brian Narváez, un emprendedor apasionado que personifica el espíritu de innovación y determinación de Sulerna en su búsqueda constante de excelencia gastronómica.
Esta historia hace parte del proyecto para la implementación de la política corporativa “En Nariño primero lo nuestro” de la Cámara de Comercio de Pasto. Esta iniciativa tiene como objetivo fomentar la apropiación de la marca región, visibilizar al comerciante y empresario nariñense dando a conocer sus productos y servicios, y promover en Nariño una conciencia colectiva que fortalezca la confianza en nuestra región.
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