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Empresaria nariñense, Mónica Chaves, es El Personaje 10.

El Mural: una historia de tradición y arte en Nariño En esta oportunidad nos encontramos con Mónica Chaves, gerente del icónico establecimiento de artesanías “El Mural”, con la intención de descubrir su historia. Mónica, con una sonrisa cálida y un brillo de orgullo en sus ojos, comienza a relata…

Página 10·9 de mayo de 2024·7 minutos de lectura
Empresaria nariñense, Mónica Chaves, es El Personaje 10.

El Mural: una historia de tradición y arte en Nariño

En esta oportunidad nos encontramos con Mónica Chaves, gerente del icónico establecimiento de artesanías “El Mural”, con la intención de descubrir su historia. Mónica, con una sonrisa cálida y un brillo de orgullo en sus ojos, comienza a relatar el fascinante legado de esta empresa familiar que ha dejado una marca indeleble en la comunidad de Nariño desde su fundación en 1975.

“Mis padres, la señora Fanny Gutiérrez y el señor Guillermo Chaves, fueron los visionarios que dieron vida a El Mural”, explica Mónica. “Desde sus inicios, apostaron por Nariño como centro de creatividad y talento artístico”. La primera tienda, ubicada en el corazón del centro de Pasto, llevaba el nombre de “El Mural”, en honor al arte pictórico de su padre.

Con el paso del tiempo, la visión de la familia Chaves evolucionó, y la madre de Mónica, inspirada por la rica tradición artesanal de la región, expandió el negocio para incluir una amplia variedad de productos elaborados por talentosos artesanos locales. “Fue un momento crucial cuando mi madre decidió centrarse exclusivamente en las artesanías”, señala Mónica. “Esto marcó el comienzo de una nueva era para El Mural”.

Con una determinación inquebrantable y una visión clara, Mónica ha forjado un camino único en el mundo del emprendimiento, guiada por su amor por las artesanías y el deseo de crear oportunidades para su comunidad.

Su historia comienza en un momento de búsqueda personal, cuando después de un breve paso por la carrera de medicina en Quito, Mónica decide regresar a su tierra natal para estudiar economía en la Universidad de Nariño. “Nunca pensé en ser empleada, siempre vi a mi mamá trabajar, a mi papá trabajar y siempre le apunté a eso, a crear empresa”, revela Mónica, reflejando su firme convicción desde una edad temprana.

A medida que Mónica crecía, también lo hacía la empresa. Después de graduarse como economista en el año 2000, asumió un papel más activo en la dirección del negocio familiar. Con una visión audaz y una mente emprendedora, Mónica modernizó la empresa, aprovechando el potencial del internet y explorando nuevos mercados internacionales.

Con una combinación de determinación y el apoyo de su madre, Mónica comenzó su viaje empresarial desde cero. “Empecé con un pequeño taller y luego empecé a abrir las tiendas”, comparte. A pesar de los desafíos iniciales, su visión y dedicación pronto dieron sus frutos, con una acogida entusiasta desde el primer día de apertura de su tienda.

Pero el camino del emprendimiento no estuvo exento de dificultades. Mónica enfrentó obstáculos logísticos y financieros, especialmente en una región donde los medios de comunicación y las vías de transporte presentaban desafíos significativos. Sin embargo, fue su habilidad para manejar el talento local lo que marcó la diferencia en su negocio. “Aprendí a manejar ese talento, a trabajar en colaboración con los artesanos locales para crear productos que fueran apreciados tanto a nivel nacional como internacional”, explica Mónica.

A medida que El Mural crecía, Mónica se aventuraba audazmente en el mercado internacional, exportando sus exquisitas artesanías de cuero a países como Estados Unidos, Centroamérica y Ecuador. Aunque enfrentó desafíos regulatorios en ciertos mercados, su compromiso con la calidad y la autenticidad de sus productos le permitió consolidar su presencia en el escenario global.

“Participamos en ferias tanto en Bogotá como en el extranjero, buscando expandir nuestro alcance más allá de las fronteras de Colombia”, comparte Mónica. “Fue un momento emocionante para nosotros, ver cómo nuestras creaciones artesanales eran apreciadas en todo el mundo”.

La empresa, que inicialmente se centraba en la marroquinería, pronto diversificó su oferta para incluir una galería de arte con las obras de su padre, así como una selección cuidadosamente curada de productos externos que complementaban su enfoque artesanal.

A pesar de los desafíos, incluida la reciente pandemia que obligó al cierre de una de sus tiendas, El Mural ha mantenido su compromiso con la calidad, la tradición y la comunidad local. “Todos nuestros productos están hechos con materiales locales y mano de obra de Nariño”, enfatiza Mónica. “Es nuestra manera de honrar nuestras raíces y apoyar a nuestra gente”.

La historia de El Mural es un testimonio del poder del emprendimiento familiar, la pasión por el arte y la determinación de prosperar en medio de la adversidad. La ciudad que ha sido testiga de décadas de tradición artesanal.

Hoy en día, Mónica se embarca en un nuevo proyecto emocionante: la remodelación de la casona de El Mural para convertirla en un destino turístico único en Pasto. Con un enfoque en el diseño de interiores que resalte la belleza y la historia de la casa antigua, Mónica busca compartir la rica herencia cultural de su región con el mundo.

A través de cada paso de su viaje empresarial, Mónica ha demostrado que el verdadero éxito proviene de la pasión, la perseverancia y el compromiso con los valores fundamentales. Su historia es un testimonio inspirador del poder del emprendimiento para transformar vidas y comunidades, y su legado perdurará en la historia de Nariño como un ejemplo de excelencia y dedicación.

Mientras el sol se cuela por las ventanas de la histórica casona que alberga El Mural, Mónica comparte sus planes para el futuro con una mezcla de entusiasmo y determinación. En un esfuerzo por expandir las experiencias ofrecidas por su negocio familiar, Mónica tiene la mirada puesta en la creación de un pequeño café en el corazón de Pasto. “Esperamos también montar un pequeño café”, comparte Mónica, imaginando un espacio acogedor donde los visitantes puedan disfrutar de una taza de café mientras admiran las pinturas de su padre y las exquisitas artesanías que El Mural tiene para ofrecer.

La idea detrás del café no es solo ofrecer una experiencia gastronómica, sino también proporcionar un ambiente donde el arte y la cultura puedan ser apreciados en su máxima expresión. Mónica planea integrar elementos de diseño cuidadosamente seleccionados para realzar la belleza de la casona, creando así un espacio que sea tanto funcional como estéticamente atractivo. “Queremos que la gente admire lo que es el arte, las pinturas de mi padre, las artesanías que manejamos”, explica Mónica, destacando su deseo de compartir la rica herencia cultural de Nariño con los visitantes del café.

Mientras Mónica se sumerge en sus planes para el café, también reflexiona sobre el papel que sus hijas, Daniela y Carolina Cadena, han desempeñado en la evolución de El Mural. Con una mezcla de orgullo y admiración, Mónica habla sobre cómo sus hijas han seguido sus pasos al embarcarse en sus propios proyectos empresariales. “Ellas siguieron, digamos, con el mismo legado de mi madre, de mi padre, de hacer empresa”, dice Mónica, destacando el compromiso de Daniela y Carolina con la creación de la marca Megáfono, una empresa que se ha posicionado como un referente en el mundo del diseño y la moda en Pasto y más allá.

La marca Megáfono, fundada hace aproximadamente cinco años, se ha ganado una reputación por sus diseños innovadores y su enfoque en la calidad y la autenticidad. Con una línea de productos que abarca desde ropa hasta accesorios, Megáfono ha sabido captar la atención de un público diverso con su estética fresca y contemporánea. “Es una empresa que está muy bien posicionada en Pasto, muy reconocida”, afirma Mónica, destacando el impacto positivo que la marca ha tenido en la comunidad local.

Con Daniela a cargo del diseño y el marketing, y Carolina encargada de la administración y operaciones, Megáfono ha demostrado ser un verdadero equipo familiar. “Ellos tienen también un equipo de trabajo muy bonito, ellos generan bastante empleo”, comparte Mónica, destacando el papel crucial que sus hijas juegan en la gestión y dirección de la empresa.

A medida que El Mural y Megáfono continúan prosperando, Mónica mira hacia el futuro con optimismo y determinación. “Queremos volver, retomar esa parte de la exportación”, dice Mónica, refiriéndose a los planes de expandir la presencia de sus productos en el mercado internacional. Con su enfoque en la calidad, la autenticidad y el compromiso con su comunidad, Mónica y sus hijas están listas para continuar escribiendo el próximo capítulo en la historia de El Mural y Megáfono, llevando consigo el legado de innovación y excelencia que ha definido a su familia durante generaciones.

Esta historia hace parte del proyecto para la implementación de la política corporativa “En Nariño primero lo nuestro” de la Cámara de Comercio de Pasto. Esta iniciativa tiene como objetivo fomentar la apropiación de la marca región, visibilizar al comerciante y empresario nariñense dando a conocer sus productos y servicios, y promover en Nariño una conciencia colectiva que fortalezca la confianza en nuestra región.

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