En el corazón de Pasto, una historia de emprendimiento y resiliencia se teje entre los aromas del café y la dulzura de las pastelerías. Sigrid Koch, una nariñense de pura cepa, nos abre las puertas de su vida y su negocio en una conversación franca y reveladora.
“Mi nombre es Sigrid Koch, nacida aquí en Pasto”, se presenta con una sonrisa cálida, y así comienza nuestro viaje por las raíces de su familia y los cimientos de su empresa. La historia de los Koch se entrelaza con la de Pasto, donde tres de sus abuelos alemanes encontraron un hogar y dejaron un legado que perdura hasta hoy.
Con una trayectoria previa en el restaurante Sausalito, Sigrid sintió el llamado de emprender de nuevo, esta vez en el mundo de la pastelería y la cafetería. “Empezamos en el garaje de mi casa”, comparte con una nostalgia palpable. Junto a su socia, Liliana Ramón, dedicaron más de un año a perfeccionar recetas, desarrollar productos y establecer las bases de lo que se convertiría en Concafeto.
El primer local, ubicado en la calle Sebastián, fue el resultado de una búsqueda paciente y perseverante. “Empezamos en el garaje de mi casa, mi socia y yo”, recuerda Sigrid con una mezcla de orgullo y humildad. La espera valió la pena cuando finalmente obtuvieron el espacio que necesitaban para dar vida a su visión emprendedora.
La asociación entre Sigrid y su socia, aunque no exenta de desafíos, fue fundamental para el éxito de Caffeto.
La elección de establecer el negocio en Pasto no fue aleatoria; fue un acto de amor y compromiso con su tierra natal. “Yo soy nariñense, yo soy pastusa, amo la región”, afirma con convicción. Caffeto no es solo una empresa; es una expresión de identidad y un compromiso con la comunidad. Desde sus empleados hasta los caficultores locales, cada aspecto del negocio está impregnado de un profundo sentido de arraigo y responsabilidad.
La pandemia trajo consigo desafíos inesperados, pero también reafirmó la resiliencia de Sigrid y su equipo. “Todos los días hay retos, hay dificultades”, reflexiona, pero es en esos momentos de adversidad donde florece la verdadera fortaleza emprendedora. Con 120 empleados y una planta de producción en Catambuco, Caffeto es un testimonio viviente de la capacidad de adaptación y crecimiento en tiempos difíciles.
Desde el garaje de su casa hasta la expansión a nuevas sedes y la incursión en mercados más amplios, la historia de Sigrid Koch y Caffeto es un recordatorio inspirador del poder del trabajo arduo, la pasión y la determinación. Su legado perdurará como un faro de esperanza para futuros emprendedores, recordándoles que, incluso en los momentos más oscuros, siempre hay una luz al final del camino. Sigrid Koch, una mujer, un sueño, una historia de éxito arraigada en las montañas de Nariño.
Después de consolidar Caffeto en distintas ubicaciones, como en el Centro Comercial Único y en la Avenida de los Estudiantes, Sigrid Koch destaca un logro especial: el reconocimiento por el diseño de su local en la Avenida de los Estudiantes con el premio Lápiz de Acero. Este galardón, atribuido al diseño creado por Felipe Gómez, resalta la atención meticulosa que han puesto en cada detalle de su emprendimiento.
Al hablar sobre el consejo que daría a los jóvenes emprendedores, Sigrid comparte una reflexión profunda sobre la naturaleza del emprendimiento. Reconoce que no es un camino fácil y señala la importancia de la perseverancia y la fortaleza para superar los desafíos diarios. “Emprender no es tan fácil”, enfatiza, “a veces tiene uno muchos obstáculos porque toca generar… generar… Creo que la dificultad más grande es ser capaz de todos los días levantarse a seguir adelante, a pesar de las dificultades, a pesar de los problemas y de la cantidad de trabajo”.
El reconocimiento y el éxito no han disminuido la humildad de Sigrid, quien reconoce la labor de su equipo y expresa su gratitud hacia ellos. “Quisiera agradecerles a todos mis empleados por estar aquí presentes”, declara con sinceridad. Para ella, el trabajo en equipo es fundamental para el crecimiento y la continuidad del negocio.
Finalmente, al abordar el tema de la continuidad empresarial a través de las generaciones, Sigrid menciona a su hija, aunque aclara que, aunque no está directamente vinculada al negocio, colabora de alguna manera. Esta mención subraya la importancia de la familia en el entorno empresarial y la posibilidad de que las futuras generaciones continúen el legado establecido.
En resumen, Sigrid Koch destaca la importancia del reconocimiento, la perseverancia y el trabajo en equipo en el mundo del emprendimiento. Sigrid no solo comparte su sabiduría empresarial, sino que también refleja su agradecimiento hacia aquellos que han contribuido al éxito de Caffeto y su visión de un futuro donde la familia y el negocio continúen prosperando juntos.

