Por Nina Portacio.
En la temporada de Navidad el árbol en casa es tan especial, como el regalo que elegimos para nuestros seres queridos y que, por lo general, colocamos al pie del mismo.
Se conoce que el árbol de navidad tiene un significado en su conjunto y en cada detalle: El pino es la vida eterna. La forma triangular del árbol representa La Trinidad, para la religión Católica. La Estrella en la punta representa la fe. Las esferas simbolizan los dones recibidos. Los Ángeles son los mensajeros del amor. Los moños significan la unión familiar. Las luces iluminan el camino…
Pero siempre que miro un árbol de navidad observo por un gusto personal la decoración que está arriba. Ese detalle que crece al final. He visto diversos tipos de “Finial Dagba” en el ápice de un árbol; desde Estrellas con destellos, Ángeles que iluminan al colocarlos hasta adornos de cristal con piedras preciosas. Los he detallado, algunos sencillos y varios que resultan obras de arte indescriptibles. Objetos que son piezas únicas. Este adorno es tan simbólico, que ciertos lugares lo fabrican de manera especial y otros lo mandan a elaborar con artistas o artesanos por encargo, para darle un toque especial al árbol de navidad. Porque la figura o el adorno del final del árbol también conocido como “Finial D’Arbre” o “Gran Tooper” es un símbolo que rige toda la decoración por tradición histórica.
Entre tanto, algunos se interesan por este detalle tan emblemático en la decoración navideña, otros se preocupan más por saber qué regalar a sus seres queridos. En ese sentido, en muchas regiones, con frecuencia se utiliza regalar ropa, perfumes, joyas, bisutería y accesorios o comida; galletas, vino, dulces, chocolates o turrones por navidad. El comercio ofrece variedad de productos, calidad, sabores y colores, para todos los gustos.
Sin embargo, por qué no explorar nuevos obsequios. ¿Por qué no regalar algo diferente? Porque no regalar, por ejemplo, un libro en navidad. Un libro te permite viajar a otros mundos a través de la palabra escrita sin salir de casa. La escritura es uno de los grandes inventos del ser humano. Es la conexión entre seres que no se conocen: el escritor, el librero y quien lo lee. El libro hace que el factor tiempo se diluya. Porque ha vencido y sigue venciendo al anclaje de las manecillas del reloj. Con un libro un escritor puede ser inmortal y un lector puede adentrarse en el mundo y pensamientos de Shakespeare estando a las puertas del Año 2025. ¡Es mágico el arte de escribir! Tan mágico como la navidad.
En este contexto, como autora de Nariño los invito a explorar la posibilidad de regalar un libro en esta temporada, y para ello, les comparto algunas imágenes del catálogo navideño cultural con mi obra. Porque el regalo de un libro es un detalle tan hermoso, como elegir el “Finial Dagba” para el árbol de navidad.
¡Felices fiestas!


