Por: Oscar Seidel
El pasado 12 de marzo del 2025 a las 4.00 p.m., se llevó a cabo este conversatorio en el Domo de la Biblioteca Departamental Jorge Garcés Borrero de Cali, entre los escritores Oscar Seidel y Antonio Joaquín García, acompañados del escritor Eugenio Gómez quien fungió de moderador. Se dio así cumplimiento a la programación del evento SOMOS CIRCO 2 del Ministerio de Cultura de Colombia.
Dio inicio al evento Eugenio Gómez, quien manifestó que: Estamos contentísimos. Me alegra mucho, ya que este es el segundo conversatorio de lo que hemos llamado Somos Circo 2. Este es un evento del Ministerio de Cultura en el marco de una exposición preciosa donde están los personajes, los hacedores, las mujeres, los objetos, todos los sueños, las crónicas de este evento, y chévere que lo visiten. Pero hoy, en el marco de este evento, tenemos unos invitados de lujo: Óscar Seidel y su amigo Antonio Joaquín García.
Voy a leer sus perfiles para que sepan quiénes están aquí hoy:
Antonio Joaquín García Sierra, médico, columnista del periódico El País de Cali; miembro de Fuespacol; profesor de la Universidad Libre, Universidad Santiago de Cali, y Universidad San Martín. Fue Jefe de Urología por 25 años del ISS Valle del Cauca; Director clínica Rafael Uribe ISS Valle del Cauca; editor de la Revista Deportivo Cali; presidente del Deportivo Cali, y miembro honorario de sociedad colombiana de urología.
Lo interesante es que él es el encargado de hacer el prólogo de la novela “Peripecias de un Circo” de Oscar Seidel. Es un prólogo muy interesante, porque además Antonio Joaquín García nos cuenta las peripecias, sus viajes, y sus gustos cinéfilos. Bastante cinéfilo ha visto de todo tipo de circo, desde el Dunbar el clásico, hasta el circo Soleil, ahí en vivo en directo, exacto, va a ser maravilloso escuchar de primera mano sus impresiones sobre esta novela del circo.
También nos acompaña Óscar Seidel, el autor de esta novela, que aquí lo tenemos presente. Bueno, Óscar es tumaqueño nació en el 52, vive en Cali desde el 84. Se graduó como ingeniero, pero voy a centrarme sobre todo en su parte literaria. Autor de cuatro libros de novelas; tres libros de cuentos y relatos; un libro de biografía; un libro sobre notas de prensa, y un libro sobre talleres programáticos para elaborar cuentos y novelas. El libro “En busca de la semilla” (Novela. 2024) que aquí tenemos la segunda edición, la van a presentar el próximo martes 18 de marzo del 2025, y ahora forma parte del Fondo de Publicaciones de la Biblioteca Departamental del Valle Jorge Garcés Borrero.
Es un novelista, cuentista y cronista de acción beligerante en la literatura nacional. Junto a variados reconocimientos es ganador del Primer Premio de Novela Inédita del Concurso Novela Viva de Nariño 2023, con su obra “Y Volar, Volar, Volar”.
La novela inédita que nos convoca hoy es “Peripecias de un Circo”. Tuve la fortuna de leerla y me voy a dar una licencia interpretativa si me lo permite el autor. Es como si cogiera el calimatito, es decir, esos relatos fabulosos del Medio Oriente y le mezclara un Circo, la corrupción política de un pueblo, lo agitara en un mixer, y luego lo presentara con el tono reflexivo del filósofo de un pueblo. Es muy interesante porque, en la novela se mezclan todos los personajes de un pueblo llamado Puerto Perla, y lo que allí suscita la llegada de un Circo, después de que este pueblo padeciera una especie de pandemia de dos años de amargura
Esto lo ampliará más Antonio Joaquín García quien hizo el prólogo. Vamos a tener la fortuna de escuchar a los dos autores, que lean algunos fragmentos, que compartan algunas vivencias, y luego vamos a hacer una ronda de preguntas para abrir, como todas las grietas, fisuras, bochinches, minucias. que hay detrás de las criaturas. Si quieren démosle un fuerte aplauso y bienvenido nuevamente.
Luego, participó Antonio Joaquín García quien expresó: Quiero agradecerle a Eugenio Gómez, haber dado oportunidad de estar aquí con todo este grupo de personas que me acompañan, junto con Oscar Seidel que es un amigo y un gran escritor. Ha hecho una novela increíble. Y yo voy a leer esto que Óscar me encargó con mucho honor. Ahora van a ver el prólogo. Reúne toda una gama de artistas que se concentra en una carpa. Ese Circo es una forma del ser humano para expresarse.
Entonces sin más preámbulos les voy a leer el prólogo:
¡Damas y caballeros! ¡El mayor espectáculo del mundo ha llegado a su ciudad! Estas palabras son el preámbulo de la aparición de algo mágico, que despierta nuestro más tierno recuerdo. Existen pocas disciplinas que susciten en el espectador sentimientos tan universales como los de la risa, la admiración, la angustia, el suspenso, la alegría, el asombro, el miedo, el romance, la luz o la oscuridad. Todo eso… es El Circo.
Al igual que la música, la pintura o el teatro, el espectáculo circense surge de una necesidad de expresión del ser humano que trasciende los límites, explora el riesgo, la superación personal y las emociones. Todo espectador sabe que, en él, lo esencial no es el ilusionismo sino el riesgo. Y que el artista circense no tiene nada que ocultar: todo está a la vista del público.
“Peripecias de un circo” es la novela inédita del escritor Oscar Seidel que recopila las anécdotas y curiosidades más desconocidas de este maravilloso arte que viene encandilando a pequeños, y no tan menudos, desde tiempos inmemoriales. A lo largo de estas páginas el lector conocerá los pasiones y vicisitudes de El Circo en la amargada población de Puerto Perla, que le llevará hasta la trastienda y su lado menos conocido. El Circo es el otro lado del espejo, en el que se dan cita: Lo raro, lo extravagante, lo mágico, lo inquietante, lo impensable, lo esperpéntico… aquello que desafía nuestra razón. Todo lo que tuvo siempre su mejor refugio bajo las carpas y caravanas. Por tanto: pasen y vean: ¡Las mayores rarezas se ocultan entre estas páginas de la novela “Peripecias de un circo”!
La palabra circo proviene del griego kirkos, que significa círculo, anillo, y a su fórmula etimológica pertenecen vocablos como acercar y circuito. Su origen se sitúa en Egipto, 2500 años antes de Cristo, donde ya se realizaban actos de malabarismo y equilibrio.
El Circo es considerado el mejor espectáculo del mundo, es una parte abierta a la fantasía, un camino mágico al entretenimiento de toda la familia, donde lo imposible se hace realidad. El Circo ha adquirido un carácter genéricamente humano que suscita en el espectador sentimientos tan universales como la risa, la admiración y la angustia. Quien acude a ver los ejercicios de la pista sentirá que fraterniza con los variados personajes circenses, desde el payaso hasta el domador, desde el trapecista hasta el acróbata, el presentador, pasando por las bailarinas y por los animales, los mismos que poblaban el ámbito circense.
Desde mi niñez, he tenido una fascinación por el espectáculo del circo, donde se mezclan la ilusión, el miedo y la risa. A Cereté. Córdoba venían circos modestos, de pueblos, pero que veíamos como lo máximo de la expresión perfecta de lo bello y lo irracional. Recuerdo al Royal Dunbar Circo; al Circo Costeñita de Bavaria, donde se presentaba, además del espectáculo circense, a los Tolimenses de Emeterio y Felipe; al mejor circo de Colombia, el Egred hermanos, que de manera desafortunada cerró sus puertas en 1973, y que volvió abrir fugazmente en 1993. Ahí vimos el burro “Toribio” que hacía las delicias de los espectadores y que no era ningún burro, al contrario, muy inteligente. También presenciamos al mejor ciclista del espectáculo: Jimmy Egred, y a la bella trapecista Nelly Egred, bajo el mando de ese pionero que llegó a ser don Santos Egred. Vi muchos circos después de mi estancia en Cartagena, Popayán y Cali, y en el exterior tuve la oportunidad de conocer los circos mexicanos de los Hermanos Gasca, que son como 15 distribuidos por toda América, pero mayormente en México y Colombia, y he visto la mayoría de ellos acompañado de mis hijos, en Cali. Miré al circo español de los Muchachos, donde el animador era Julio Sabala, ese gran imitador. En las Vegas vi el Circo del Sol (El Cirque du Soleil), considerado el circo del siglo XX, hoy en quiebra, y lo repetí en Orlando (Florida). En Las Vegas hay un hotel de cinco estrellas que se llama El Circo, y todo el tiempo hay espectáculo circense. En esa ciudad también vi al mago e ilusionista más famoso del mundo, David Copperfield, y el espectáculo con leones de Siegfried & Roy, en el hotel Mirage. Roy, que falleció este año, ha sido el nivel máximo de espectáculo que he visto en mi vida. En el Hotel La Hacienda presentaban un espectáculo maravilloso de ilusionismo de gran calidad, ya no existe ese maravilloso hotel.
He visto casi todas las películas de circo. Para mí, las mejores son: El mayor espectáculo del mundo, dirigida por Cecil B. De Mille y rodada en uno de los mejores circos del mundo: Ringling Brothers and Barnun& Bailey. Fue protagonizada por Charles Heston, James Stewart y Dorothy Lamour, obteniendo dos Premios Óscar. El fabuloso mundo del circo (1964), protagonizada por Jhon Wayne, Claudia Cardinale y Rita Hayworth, contrató al circo alemán de Franz Althoft, teniendo a sus 255 técnicos y 350 artistas trabajando durante cinco meses. He visto muchas más, pero no podríamos concebir el mundo del circo sin la presencia de los payasos o los arlequines, una figura emblemática de esta disciplina artística, que nos fascina a todos y sirvió de inspiración a pintores, músicos, poetas, como Jaime Jaramillo Escobar y su épico poema Circo, así como a dramaturgos, como Lope De Vega, William Shakespeare y Molière, y pintores, entre los que destacan Pablo Picasso, Manet, Honore Daumier y Red Skelto. La música no se queda atrás, pues está Javier Solís con su canción Payaso.
Gabriel García Márquez escribe en el primer capítulo de Cien años de soledad: “Muchos años después, el coronel Aureliano Buendía se acordaría cuando su padre lo llevaba a él y a su hermano a conocer las maravillas del circo, amaba la época en que el circo llegaba a Macondo, y con él llegaba Melquiades, un gitano extravagante que llegaba al pueblo con inventos muy extraños”.
El Circo, no cabe duda, es para muchos algo envuelto en un halo de ilusión, de ensueño, donde se mezclan lo maravilloso y la risa, pero hay quienes lo juzgan como una forma menor de espectáculo, digna de despego cuando no de desprecio. Sin embargo, El Circo es un arte en pleno sentido de la palabra, con su historia y su originalidad propia. Todo espectador sabe que en él lo esencial no es el ilusionismo, sino el riesgo, y que el artista circense no tiene nada que ocultar, todo está a la vista del público.
“Peripecias de un circo” es la novela inédita de Oscar Seidel que explora el mundo de El Circo, un espectáculo artístico que ha sido parte fundamental de la cultura humana durante siglos. A través de sus capítulos, narrados en tercera persona por el historiador y filósofo Alcibíades Sanmiguel, nos sumerge en un universo donde lo extraordinario y lo cotidiano se entrelazan bajo la carpa de El Circo. A medida que se va contando esta historia que incluye la narrativa del crecimiento económico de Puerto Perla, veremos cómo el filósofo Alcibíades Sanmiguel, con su ingenio, y su lógica filosófica, nos lleva hasta su emotivo final.
En uno de los capítulos que habla sobre “El Hombre Pupo”, conocemos a Parménides, un personaje misterioso que aparece en la pista con el torso desnudo y la cabeza encapuchada. El presentador Kazem invita a tres espectadores a examinar su ombligo, que se dice es el más grande del mundo. Esta historia nos lleva a cuestionar la percepción de lo normal y lo excepcional, y nos sumerge en la magia y la extrañeza de El Circo.
“Peripecias de un circo” nos invitan a explorar la dualidad entre lo asombroso y lo mundano, y a descubrir la belleza en lo inusual y lo aparentemente insignificante. Narra también El Circo de los barrios marginales y de los pueblos perdidos en el mapa, azotados por la violencia y olvidados por los gobiernos de turno como sucede en Puerto Perla, en donde es la única esperanza de alegría y entretenimiento para acabar con la amargura. Cuando el animador grita que a cambio de unas pocas monedas pueden ver la función, ahí es donde un humilde espectáculo se convierte en la única recreación exequible sin ánimo de lucro, aun cuando los gobiernos no los apoyan, pero sí los persiguen pidiéndoles requisitos inalcanzables y difíciles de cumplir. Las secretarías municipales de cultura se hacen de oídos sordos y de miradas ciegas, aumentando la desigualdad y compitiendo con otros poderosos del arte, mientras el payaso de turno con un perifoneo los invita a pasar: “Vengan, aquí los esperamos en el mejor espectáculo del mundo”.
Enseguida intervino Oscar Seidel quien expresó: Muy bien, muy bien. Voy a hacer un somero análisis o narración de lo que es esta novela. Para poder entrarnos en la conversación, que es lo que más me motiva y que los va a motivar a ustedes porque vamos a traer los recuerdos de cuando éramos niños y nuestros padres nos llevaban, y más tarde, siendo más jóvenes íbamos solos.
Como parte de la historia de la novela empiezo a contar: En un pueblo del Pacífico que yo llamo Puerto Perla, un 30 de noviembre apareció un Circo cuyo barco en que se transportaba había naufragado. Y este barco tuvo la fortuna de que, había barcos pesqueros alrededor de la rada en la zona cercana al puerto y lo pudieron recatar. Se murieron algunos animales, pero la mayoría sobrevivieron, lo mismo que los artistas. ¿Cómo llega ese Circo? Llega el día que es la fecha del Aniversario de ese pueblo, y todos después de haber estado por la mañana en la misa con los padres carmelitas, estaban haciendo la siesta, cuando empieza ese inusitado espectáculo nunca visto. El Alcalde, el Consejo Municipal, los curas carmelitas, todos fueron a recibirlos. Los socorrieron ubicándolos en un terreno de una familia inglesa que había en el puerto, y allí ellos se ubicaron.
¿Pero cuál es el problema? Este es un pueblo que lleva 2 años de amargura, nadie sonreía. Le dicen al Circo, que el alcalde era un militar impuesto. Más tarde, éste les dice que ustedes van a hacer la salvación para este pueblo y para mí. Vengan y empiecen a funcionar…
Es así como hago uso de la literatura ficcional, y empieza la narrativa que conocerán cuando tengan en sus manos el libro editado.
Enseguida, hubo una nutrida participación del público en el conversatorio, y terminamos de manera alegre nuestras intervenciones.
Finalizó el conversatorio Eugenio Gómez diciendo: Bueno, yo creo que ha sido una tarde muy chévere, muy bonita, muy llena de anécdotas de sueños. Quiero solamente hacer una acotación, esta novela Peripecias de un Circo está llena de música. De muchas referencias musicales. De mucha música de boleros, de música antillana, de muchas referencias. También está llena de ese universo macondiano, pero en clave Pacífico, y eso me parece un logro y un acierto del escritor Oscar Seidel, porque finalmente no se trata de inventarse el agua tibia, sino de saber cómo contar historias. Borges dice una frase bellísima en un ensayo que se llama La esfera de Pascal que narra que “la historia de la humanidad podría reducirse a unas cuantas metáforas, solo que cada generación la entona diferente”. Entonces, nosotros también tenemos aquí nuestro propio realismo mágico. El Pacífico para mí es un universo aún por contarse, y creo que esa novela es una audacia en términos de arriesgarse a contar desde allí.
Con esto quiero cerrar. Muchas gracias. Démosles un fuerte aplauso a los invitados por favor.

