Por: Lydia Inés Muñoz Cordero
Es de todos conocido que la “Fiesta de los negritos” se origina en Popayán y vecindades a raíz del día libre para los esclavizados, estipulado por Cédula Real durante la colonia. Por el contacto intercultural la práctica del juego de la pintica se extiende a Pasto, aproximadamente en la década del 80 del siglo XIX. Es primero la élite pastusa quien lo acoge como un juego galante y de cortejo. Para comienzos del siglo XX es la muchachada quien lo transforma en ” juego-caricia” y evoluciona hasta el ” juego-tatuaje” cada 5 de enero.
En el juego de los negritos subyace el tributo a la libertad, a la igualdad, a la fraternidad y democracia. Porque a partir de “la pintica” se adquiere una identidad colectiva y cultural.
El Juego de los Negritos es la raíz y matriz del Carnaval de Negros y Blancos de Pasto.
La historia de la alegría, la historia del Carnaval en Pasto comienza en el siglo XIX con lo que aún en 1894 se llamaba “La Fiesta de los negritos “. Había juego, música y cabalgatas animadas por los jóvenes de la ciudad.
¡Viva el juego de la pintica!!! Viva mi Pasto en Carnaval!!!

