Ante el anuncio de la visita del exgobernador de Nariño, Camilo Romero, a Pasto, algunas personas se han pronunciado a favor y en contra. Una de las voces más importantes es la del diputado del partido liberal, Julio Anibal Álvarez, sobrino del exsenador Tato Álvarez, exaliados políticos de Romero.
El diputado exige nuevamente al hoy precandidato presidencial el dinero prestado en campaña a la gobernación, “Que bueno que venga el Doctor Camilo ojalá me pague la plata que le hice prestar”. Cabe recordar que ya el exsenador Tato Álvarez había tratado de ladrón y pícaro a Romero. Por esto, una asistente del precandidato, amenaza al diputado al señalar que tiene unos audios que lo comprometen y que acabarían con su carrera política, cuestión que, dada la supuesta gravedad, la obliga a denunciar penalmente y poner en conocimiento de las autoridades competentes la información.
Ante esto, el exgobernador nunca ha respondido los cuestionamientos hechos no sólo por este grupo político tradicional, sino de muchos otros que acompañaron su llegada a la gobernación y su gobierno. El sin sabor de la visita de un exmandatario que obtuvo los últimos lugares de ejecución de recursos y un problema de corrupción en juicio penal, sólo demuestra que la imagen a nivel nacional es muy distinta a la realidad regional.

