Por: Jacobo Viveros Granja[1]
«Introducción: “umbral pulido por tantos pasos muertos”[2]»
Hay varias formas de escribir sobre un autor, en una de ellas, se suele hablar acerca del escritor y nunca analizar la obra, por ejemplo: “conocí al poeta en lo que es hoy la carrera 7 con calle 39 en Bogotá, cuando intenté hablar con él era alguien profundamente silencioso”, o “hablé con uno de sus hijos y me contó que escribía de esta manera”; es decir, se quiere mostrar una exclusividad en cuanto al momento único en que conoció al escritor o le fue entregado un secreto que hasta ese momento nadie lo sabía. Esa es una posibilidad, Roland Barthes explica la necesidad que tenemos como lectores de buscar aspectos de la vida del escritor que estamos leyendo.
En esta ocasión (dada la brevedad del artículo) voy a esbozar unas estrategias para analizar el poema “Morada al sur” del poeta colombiano Aurelio Arturo (La Unión, Nariño, 1906-Bogotá, 1974), es solamente mi método utilizado como lector, no quiere decir que sea el correcto o el único. En la primera parte propongo agrupar los elementos que pertenecen al mismo campo semántico; en la segunda parte sugiero analizar los diversos sentidos que tiene el poema a través de las varias versiones al comparar el texto publicado con los manuscritos; y finalmente, planteo hacer una lectura poética dirigida e intencionada del mismo poema a partir de los fragmentos que conforman el texto literario. Ramiro Pabón afirma que a Aurelio Arturo “No le llamaron la atención las alucinaciones, las imágenes resquebrajadas”[3], sin embargo, muchas de sus imágenes poéticas son una forma de las visiones literarias (por ejemplo: el “árbol rojo donde el cielo se posa”).
«Primera parte: Un campo semántico cubre sus formas».
En las noches mestizas que subían de la hierba,
jóvenes caballos, sombras curvas, brillantes,
estremecían la tierra con su casco de bronce.
Negras estrellas sonreían en la sombra con dientes de oro.
He subrayado estas palabras porque ustedes las pueden agrupar dentro de unos conjuntos, pues es posible incluir en un conjunto, elementos que tienen algo en común. Por ejemplo, el conjunto llamado “Guerra” contiene componentes como: soldado, armas, explosiones, muerte, sangre, etc. También diríamos que esos elementos pertenecen al mismo campo semántico, llamado en esta ocasión: Guerra. En este caso, haré esta agrupación para el conjunto denominado “Oscuridad”, con los elementos que le pertenecen:
| Conjunto
“Oscuridad” |
| noches |
| Negras |
| sombra |
Mientras el conjunto “Luz” lo conforman estos otros:
| Conjunto
“Luz” |
| brillantes |
| estrellas |
| oro |
Pueden ustedes seguir haciendo este ejercicio, veamos qué sucede con el conjunto “Naturaleza”:
El agua límpida, de vastos cielos, doméstica se arrulla.
Pero ya en la represa, salta la bella fuerza,
con majestad de vacada que rebasa los pastales.
Y un ala verde, tímida, levanta toda la llanura.
Los elementos subrayados nos permiten esta construcción[4]:
| Conjunto
“Naturaleza” |
| agua |
| vacada |
| pastales |
| ala |
| llanura |
«Segunda parte: “has gastado los años y te han gastado,/ y todavía no has escrito el poema”[5]».
El lector puede hacer un seguimiento a las versiones que el poeta escribió. El haber eliminado una palabra y reemplazado por otra cambia los sentidos o significados, a veces coloca una coma, o la quita, en otros casos se dejan dos puntos donde antes no los hubo. Voy a mencionar unos casos de esto:
jóvenes caballos, sombras curvas, brillantes,
estremecían la tierra con su casco de bronce.
Observen que en los borradores manuscritos de los archivos de la familia del poeta en Bogotá está la siguiente versión:
sombras curvas, golpean,
y estremecen la tierra con su [fino] casco de cobre[6]
Ahora el lector se preguntará: ¿por qué “golpean” desapareció por “brillantes”? ¿qué diferencia hay entre decir “y estremecen la tierra” y “estremecían la tierra” ?, ¿por qué el autor prefirió la aleación: “con su casco de bronce” y no “con su [fino] casco de cobre”? ¿habrían sido otras las interpretaciones si hubieran permanecido las versiones de los manuscritos? Pasemos al final de “Morada al sur”, hago este cuadro para comparar:
| Versión definitiva | Versiones anteriores[7] |
| He escrito un viento | He escrito el viento |
| Noche, sombra hasta el fin, entre las secas | Noche, noche hasta el fin |
| ramas, entre follajes, nidos rotos entre años | pajas entre años |
¿Qué implica usar el artículo “un” y no “el” ?: “He escrito un viento” en lugar de “He escrito el viento”; ¿altera la interpretación del poema el cambio de “noche” por “sombra”?; ¿qué piensan ustedes sobre una versión de este poema que terminaba con el verso: “rebrillaban las lunas de cáscara de huevo” y qué opinan que el final definitivo sea este verso adicional: “las grandes lunas llenas de silencio y de espanto”?
«Parte final: “No eran jardines, no eran atmósferas delirantes”[8]»
Construyo una lectura de “Morada al sur”, uniendo fragmentos del mismo poema y los tejo… tejo las secretas alucinaciones:
“entre hierbas/mágicas”, “entre las secas/ramas”, “grandes lunas llenas de silencio y de espanto”. “[…] reinas blancas […]/ sepultadas dentro de árboles gemían aún en la espesura”. “la faz de la luz pura”.
“Manos de cera vuelan” “donde murmuran/las abejas doradas de la fiebre”, “donde hierve la noche estrellada […] que arde vorazmente en una llama tácita”, “áureo hilo de ensueño”, “sombras curvas”.
“entre sombras oblicuas”, “[…] donde el silencio/ es un maduro gajo”, “[…] persiste un viento fiel, / repitiendo una sílaba que brilla por instantes”, “un viento ya sin fuerza […] que repetía una yerba antigua”, la lucha “entre cielos voraces”, “ángeles de sombra y de secreto”.
Seguiré releyendo el poema como una “hoja verde sin fin cayendo[9]” y le ofreceré mis interpretaciones, mas otro texto repetirá: “-no, ¡me basta el fuego!”[10]. Como si ustedes fueran Joseph K. (al final de El Proceso), diré ya sin una lámpara encendida: “Yo sólo expongo las diferentes opiniones citadas. No des tanto valor a las glosas. La Escritura es inmutable y las opiniones generalmente expresan la desesperación de los comentadores”[11].
Referencias
Arturo, A. Obra poética. Edición crítica R.H. Moreno-Durán Coordinador. 1ª ed. Madrid; Barcelona; La Habana; Lisboa; París; México; Buenos Aires; São Paulo; Lima; Guatemala; San José; Caracas: ALLCA XX, 2003 (Colección Archivos: 1ª ed.; 57).
Kafka, F. El proceso. Barcelona: Edicomunicación, S.A., 1999.
Maglia, G. De la nostalgia demorada de la tierra al destierro amoroso de la nostalgia. Morada al sur de Aurelio Arturo. Aproximación sociocrítica. 1ª ed. Bogotá: CEJA, 2001.
Pabón, R. La poética de Aurelio Arturo. El festín de la palabra y de la vida. Pasto: Graficolor, 1991.
Viveros, J. (Página10). (2020, 11 de noviembre). Aurelio Arturo y Morada al Sur – Jacobo Viveros. Diálogos con Aníbal. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=fMCB_qaSMzQ
[1] Escritor y docente universitario. Correo: viverosjacobo@gmail.com
[2] Arturo, A. Obra poética. Edición crítica R.H. Moreno-Durán Coordinador. 1ª ed. Madrid; Barcelona; La Habana; Lisboa; París; México; Buenos Aires; São Paulo; Lima; Guatemala; San José; Caracas: ALLCA XX, 2003 (Colección Archivos: 1ª ed.; 57), p.37.
[3] Pabón, R. La poética de Aurelio Arturo. El festín de la palabra y de la vida. Pasto: Graficolor, 1991, p.29.
[4] G. Maglia al estudiar las primeras estrofas de “Morada al sur” encuentra elementos que pertenecen a las cuatro fuerzas de la naturaleza: tierra, fuego, aire, agua (p.27)
[5] Borges, J. “Mateo, XXV, 30”.
[6] Arturo, A. Obra poética. Edición crítica R.H. Moreno-Durán Coordinador. 1ª ed. Madrid; Barcelona; La Habana; Lisboa; París; México; Buenos Aires; São Paulo; Lima; Guatemala; San José; Caracas: ALLCA XX, 2003 (Colección Archivos: 1ª ed.; 57), p.35.
[7] Ibid., p.43.
[8] Ibid., p.41.
[9] Ibid., p.51.
[10] Ibid., p.227.
[11] Kafka, F. El proceso. Barcelona: Edicomunicación, S.A., 1999. p.668

