En una conversación exclusiva con Javier Ignacio Cocha Cabrera, representante de Curtiembres Concha, exploramos la historia rica y desafiante de esta empresa, que ha sido parte integral de la comunidad nariñense durante más de 100 años.
La historia de Curtiembres Concha se remonta a la tradición familiar que se inició con la abuela de Javier en la década de 1920, cuando las curtiembres eran parte del paisaje industrial de Bomboná y el Churro. Con el tiempo, la empresa se consolidó como Curtiembre José Ignacio Concha, evolucionando para convertirse en Curtiembres Concha.
Javier Ignacio compartió la lucha que enfrentaron durante la apertura económica en la década de 1990, cuando la competencia extranjera afectó gravemente la industria del cuero en Nariño. Sin embargo, la resiliencia de Curtiembres Concha prevaleció a pesar de los desafíos, demostrando la determinación de la empresa de seguir adelante.
“Nosotros seguimos luchando y hemos seguido luchando. Hemos tenido unos tropezones, pero grandes, duros”, expresó Javier Ignacio. A pesar de las dificultades, la empresa ha mantenido su compromiso con la comunidad y la generación de empleo, enfrentando embates económicos y manteniendo viva la tradición familiar.
El representante de Curtiembres Concha también compartió detalles sobre la incursión en el mercado de exportación y cómo enfrentaron las adversidades del mercado internacional, destacando la importancia de tomar decisiones estratégicas.
Actualmente, Curtiembres Concha está enfocado en un proyecto de procesos ecológicos y amigables con el medio ambiente. Javier Ignacio enfatizó la necesidad de adoptar prácticas sostenibles y cumplir con los estándares ambientales para facilitar la exportación.
“Estamos queriendo mirar si de pronto entramos a hacer unas negociaciones con Venezuela”, mencionó Javier Ignacio, señalando una nueva etapa de exploración de mercados internacionales con un enfoque verde.
En un gesto de apertura y colaboración, Javier Ignacio instó a la unión entre los empresarios locales para cumplir con los requisitos de sostenibilidad, esenciales para abrir puertas en mercados internacionales.
La historia de Curtiembres Concha es un testimonio de perseverancia, adaptación y la búsqueda continua de la excelencia en una industria que ha enfrentado diversos desafíos a lo largo del tiempo.
Esta entrevista es parte de nuestro compromiso de destacar las historias empresariales en la región. Agradecemos a Javier Ignacio por compartir la historia de Curtiembres Javier Ignacio Concha Cabrera.
Curtiembres Concha ha dado un paso significativo hacia la sostenibilidad mediante la implementación de procesos ecológicos, especialmente en el tratamiento de pelambre. Javier Ignacio explicó cómo, a través de esta nueva técnica, lograron reducir drásticamente la cantidad de sulfuro utilizado, disminuyendo así la contaminación de los ríos. Este cambio no solo ha contribuido al cuidado del medio ambiente sino que también ha posicionado a la empresa como pionera en prácticas amigables con el entorno.
“Estamos haciendo una labor que no haya contaminación, porque el agua que sale ya es totalmente limpia”, destacó Javier Ignacio, resaltando la importancia de reducir la huella ambiental de la industria del cuero.
El compromiso de Curtiembres Concha con la sostenibilidad no se detiene aquí. Javier Ignacio compartió planes ambiciosos de expandir estos procesos ecológicos mediante la creación de asociaciones y la colaboración con organizaciones no gubernamentales. La visión es clara: establecer plantas de procesamiento que permitan llevar aún más lejos la producción limpia y la descontaminación de aguas.
En cuanto a la fuerza laboral, la empresa, actualmente manejada por la familia de Javier Ignacio, espera expandirse en el próximo año, generando más empleo y contribuyendo al desarrollo económico de la región.
El representante de Curtiembres Concha también compartió las experiencias y desafíos que enfrentaron al intentar ingresar al mercado internacional. A pesar de obstáculos financieros y la falta de apoyo de entidades bancarias, la empresa sigue firme en su propósito de exportar, apuntando especialmente a Venezuela debido a la demanda de productos nariñenses.
El llamado a la unidad y la inversión en Nariño resonaron fuertemente en las palabras de Javier Ignacio. Invitó a todos los nariñenses, especialmente a los empresarios locales, a creer en lo propio y a trabajar juntos para alcanzar metas más grandes. “Todos unidos podemos seguir adelante, no vamos a torcer el brazo, sigamos adelante”, expresó con determinación.
La historia de Curtiembres Concha es un testimonio de perseverancia, innovación y compromiso ambiental, demostrando que el camino hacia el éxito empresarial está intrínsecamente ligado al respeto por el entorno y la colaboración comunitaria.
En la última parte de nuestra entrevista con Javier Ignacio, representante de Concha, exploramos más a fondo el proceso de producción y los desafíos que enfrentan en el camino hacia la sostenibilidad. Además, se abordó la importancia de la colaboración empresarial en Nariño.
La conversación se sumergió en los detalles del proceso de producción de cuero en Curtiembres Concha. Se destacó la diversidad de tipos de cuero según su uso, desde calzado hasta confección y tapicería. Javier Ignacio explicó cómo cada tipo de cuero requiere un proceso específico, y la calidad final está influenciada por el tipo de marca y las características naturales del cuero.
El representante también compartió la historia detrás de las marcas en el cuero, resaltando cómo cada una cuenta una historia única sobre la vida de la vaca. Esta singularidad agrega un valor artesanal a los productos de la empresa y atrae a clientes que buscan piezas exclusivas.
En cuanto a los desafíos, se abordó la cuestión de la competencia desleal de importadores que no pagan impuestos. Javier Ignacio explicó cómo algunos empresarios, al importar productos ya terminados, pueden eludir ciertos costos y competir de manera desigual con los productores locales. Este es un desafío significativo que Curtiembres Concha enfrenta al intentar ingresar al mercado internacional.
La entrevista concluyó con una visión hacia el futuro y un fuerte llamado a la unidad empresarial en Nariño. Javier Ignacio compartió su deseo de que la región se posicione como un referente en la marroquinería y la zapatería, comparable a Bucaramanga. Destacó la importancia de trabajar juntos, superando barreras políticas y colaborando con entidades gubernamentales y no gubernamentales para lograr un cambio real.
El proyecto ambicioso de Curtiembres Concha para implementar procesos ecológicos y descontaminar exige no solo una inversión significativa sino también un esfuerzo conjunto de la comunidad empresarial y el apoyo del gobierno local. El llamado a la acción es claro: unir fuerzas para impulsar la industria local y construir un futuro más sostenible para Nariño.
Esta entrevista con Curtiembres Concha proporciona una visión única de la industria del cuero en Nariño, destacando los desafíos, los logros y el compromiso con la sostenibilidad. Agradecemos a Javier Ignacio por compartir su historia y esperamos que esta iniciativa inspire a otros a seguir el camino de la innovación y la responsabilidad ambiental en el mundo empresarial.

