El cierre definitivo del proyecto Pacífico Campus, liderado por la Universidad Nacional de Colombia en Tumaco, ha desatado una serie de debates sobre las responsabilidades institucionales, los retos de su ejecución y el impacto que esta decisión tiene sobre la región. A raíz de un artículo publicado el 14 de enero de 2025 en la Revista Semana, que aborda la pérdida de una importante donación de los Países Bajos para la construcción del campus, el profesor jubilado Beethoven Zuleta Ruiz ha emitido una carta dirigida al rector de la universidad, Leopoldo Múnera Ruíz, donde expone su postura frente al tema y los múltiples desafíos que enfrentó el proyecto.
Un proyecto atrapado en la incertidumbre
El profesor Zuleta destaca en su misiva las complejidades legales y logísticas que marcaron la gestión del Pacífico Campus. Según su perspectiva, el proyecto estuvo sumido en un “limbo jurídico e incertidumbre” debido a las condiciones de provisionalidad en las que se desarrollaron los procesos de contratación, sumadas a los desafíos inherentes de una región afectada por la inseguridad y el conflicto armado.
Retos de la infraestructura y planificación regional
En la carta, Zuleta también menciona fallas críticas en los diseños iniciales del proyecto, que tuvieron que ser corregidas bajo la dirección de Amanda Mora entre 2017 y 2018. Según él, las deficiencias incluyeron incumplimientos normativos en urbanismo y ordenamiento territorial, elementos esenciales para una región como Tumaco, caracterizada por su biodiversidad, desafíos climáticos y dinámicas territoriales complejas.
Adicionalmente, el académico cuestiona si el enfoque tradicional de infraestructura universitaria es adecuado para una región como el Pacífico colombiano. Propone un replanteamiento del concepto de campus, sugiriendo que las instalaciones deberían integrarse más a los ecosistemas y necesidades locales, en lugar de replicar modelos urbanos que no se ajustan al contexto regional.
La pérdida de la donación y la responsabilidad institucional
El artículo de Semana, basado en el documento del profesor Diego Torres, plantea que hasta junio de 2024 los compromisos con los Países Bajos estaban al día y que faltaban pocos trámites para concretar la llegada de los recursos. Sin embargo, Zuleta argumenta que las dificultades contractuales y la inseguridad en la región fueron factores determinantes que pusieron en riesgo la sostenibilidad del proyecto.
Zuleta defiende que quienes lucharon por conseguir apoyos internacionales, como la profesora Amanda Mora, no pueden ser responsabilizados por el desenlace del proyecto. En su lugar, sugiere que el contexto de conflicto y las restricciones legales para garantizar la seguridad y cumplimiento de los contratos desempeñaron un papel central en el fracaso de la iniciativa.
¿Hacia dónde debe ir la Universidad Nacional?
En un tono reflexivo, el profesor invita a la Universidad Nacional a replantear su misión en regiones como el Pacífico. Propone una visión más integral y ecosistémica, que combine las capacidades de los campus con las necesidades específicas del entorno. Además, insta a la institución a fomentar debates públicos sobre el futuro de la sede Tumaco, involucrando a actores locales, gremios empresariales, comunidades internacionales y medios de comunicación.
Para el profesor, el fracaso del Pacífico Campus no debe interpretarse como un cierre definitivo, sino como una oportunidad para repensar cómo la universidad puede responder de manera más efectiva a las necesidades de las regiones marginadas, contribuyendo a su desarrollo social y económico.
Un debate necesario
La carta del profesor Zuleta Ruiz abre una discusión más amplia sobre el papel de las universidades en territorios vulnerables y sobre cómo las políticas de desarrollo deben adaptarse a las realidades locales. A medida que se buscan soluciones para este caso, el reto será encontrar un equilibrio entre las aspiraciones académicas, las condiciones del entorno y las demandas de las comunidades, asegurando que proyectos como el Pacífico Campus no solo se concreten, sino que realmente impacten positivamente la región.

