En una sesión liderada por los diputados Berner Zambrano, Fabio Zarama y Alexander Rassa, la Asamblea Departamental de Nariño evaluó el estado de la ejecución presupuestal 2024 hasta el mes de octubre. La jornada buscó revisar el cumplimiento de las metas del Plan Departamental de Desarrollo y preparar estrategias para el presupuesto de 2025.
Las dependencias como la Secretaría de Infraestructura y Minas (15.5%), la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sostenible (21.7%), la Dirección de Gestión del Riesgo de Desastres (18.9%) y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (20.4%) muestran bajos niveles de ejecución, lo que ha generado cuestionamientos sobre la gestión del gobernador. Además, estos resultados se complementan con la denuncia realizada por organizaciones sociales, como Unidas para Avanzar, en contra de la Secretaría de Género e Inclusión Social, que ha ejecutado principalmente en contratación por prestación de servicios (OPS) o burocracia en lugar de proyectos dirigidos a la población.
El diputado Fabio Zarama enfatizó la necesidad de priorizar dependencias con ejecuciones eficientes en la asignación de recursos futuros, mientras que Alexander Rassa resaltó la importancia de estos espacios de socialización como herramientas fundamentales para la planificación financiera.
Por su parte, el secretario de Hacienda, Vicente Menza, explicó que las cifras reflejan el esfuerzo de ejecución en el primer año de gobierno, un periodo marcado por la transición administrativa. Aseguró que los próximos años estarán enfocados en optimizar la planeación y finalizar los proyectos con mayor impacto.
Por lo anterior, es imprescindible cuestionar los bajos niveles de ejecución presupuestal en áreas estratégicas del departamento, ya que esto refleja una gestión ineficaz por parte del líder seccional. Una ejecución deficiente no solo evidencia la falta de priorización en temas fundamentales para el desarrollo regional, como infraestructura, ambiente y agricultura, sino que también sugiere una desconexión entre la administración departamental y las necesidades de la población.
El gobernador debe enfocarse en liderar con claridad y compromiso, fortaleciendo los procesos administrativos, garantizando que los recursos se traduzcan en resultados concretos para los nariñenses. Este escenario, además, plantea dudas sobre la capacidad de planificación y seguimiento de su equipo de gobierno. La ausencia de una supervisión adecuada sobre la ejecución de proyectos estratégicos denota la necesidad de un cambio de enfoque hacia una gerencia más efectiva y orientada a los intereses colectivos del departamento.
Es urgente que el gobernador asuma su rol con responsabilidad, centre sus esfuerzos en los intereses de Nariño y garantice que la ejecución presupuestal cumpla con las metas y expectativas de la región.


